Fincas cafetaleras del Soconusco desaparecen por crisis y abandono
De 35 fincas en la zona, solo sobreviven 5 a 8, entre ellas las de la Ruta del Café, que se han diversificado con ecoturismo
Marvin Bautista
Entre las fincas que fueron emblemáticas y sucumbieron estaban la Juárez, Colonia, Doña María, Melchor Ocampo, Escocia, Chaparrón, Guanajuato, San Rafael y San Juan, que hoy están parcial o completamente abandonadas y cayéndose a pedazos.
Fincas cafetaleras eran el sustento de muchas familias
Puntualizó que los domingos de antaño eran una fiesta que se vivía en las fincas, porque los trabajadores bajaban a la cabecera municipal a realizar sus compras o bien los comerciantes llegaban a venderles diversos productos hasta las fincas.
Baja producción aceleró su cierre
Señaló que entre los factores que contribuyen a esta crisis se encuentra el bajo precio ofrecido por los grandes compradores como Nestlé, lo que ha dejado a los cafeticultores en una situación insostenible
“Fincas emblemáticas hoy están parcial o completamente abandonadas, ya que para muchos dejó de ser redituable el mantener las operaciones de éstos lugares que generaban cientos de fuentes de empleo”, abundó
Indicó que la pérdida de estas fincas no solo afecta a los trabajadores agrícolas mexicanos y de Guatemala, sino que también repercute en la economía regional, donde el café ha sido durante mucho tiempo un pilar fundamental.
Inseguridad, el golpe final
El productor de café, Juan Carlos Hernández, consideró que otro de los factores que provocó que las fincas cafetaleras cerrarán fue el tema de la inseguridad, cuya situación dio el golpe final a los lugares que agonizaban.
Detalló que la falta de vigilancia ha facilitado el robo en los caminos de sacacosechas, así como el acceso de delincuentes a las fincas para sustraer cosechas, cuya situación agravó aún más la crisis, sumando dificultades a un sector ya golpeado.
“Muchos finqueros fueron visitados por grupos delincuenciales que los obligaron a pagar piso o bien les robaban de manera constante sus cosechas, por lo que también decidieron abandonar la actividad”, sostuvo.
Consideró que la crisis en la cafeticultura de Chiapas requiere atención inmediata, no sólo para preservar la tradición cafetalera a través de las fincas, sino también para proteger los medios de vida de muchas familias que dependen de este cultivo.
Escasez de mano de obra
Isaí García, líder cafetalero, remarcó que las fincas que permanecen abiertas operan a menos del 50 por ciento, debido a la falta de mano de obra, tanto local como de jornaleros agrícolas de Guatemala.
“Es cada vez más difícil encontrar personas dispuestas a trabajar en el campo, por ello, muchas fincas operan en porcentajes muy bajos, ya casi no hay quien realice las labores culturales de las plantas y la cosecha del aromático grano”, acotó.
Sin duda la falta de mano de obra para cosechar el café desde hace tiempo y a la fecha continúa poniendo en riesgo la producción en las fincas.
Subrayó que además, las grandes fincas que antes producían en abundancia ahora enfrentan serias dificultades para mantenerse a flote por la falta de mano de obra, ya que de continuar con estas condiciones en poco tiempo cerrarán sus puertas.
Diversificación para sobrevivir
Chiapas, primer productor nacional
En cifras absolutas, la producción del café que se cosecha en la región Soconusco se equipara a la de República Dominicana según el ICCA (Asociación Internacional de Congresos y Convenciones, o al Instituto de Calidad del Café)






























