Disminuye el flujo migrante en el río Suchiate: de 1,200 a 150 diarios
El director del CDH afirmó que el flujo de migrantes por el río Suchiate disminuyó recientemente debido al estricto control del crimen organizado
El director del CDH afirmó que el flujo de migrantes por el río Suchiate disminuyó recientemente debido al estricto control del crimen organizado

Manuel Núñez
Luis García Villagrán, director del Centro de Dignificación Humana, aseguró que el flujo de migrantes a través del río Suchiate se ha reducido en las últimas semanas, debido a un control férreo ejercido por el crimen organizado en complicidad con el gobierno.
En entrevista frente a las instalaciones de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) al sur de Tapachula, señaló que hace un mes cruzaban entre 800 y mil 200 personas diarias, sin embargo, tras la cancelación de las citas en la app CBP ONE la cifra ha caído a un máximo de 150 diario, en tanto que alrededor de 20 mil migrantes permanecen varados en Tapachula, sin posibilidades de avanzar ni de recibir una solución humanitaria adecuada.
“El Suchiate siempre ha sido controlado por el crimen, pero ahora es en contubernio con el gobierno”, denunció Villagrán. “Si antes pasaban más de mil personas al día, ahora el control es total. Tapachula está llena de migrantes varados, sin posibilidad de avanzar y con opciones limitadas: largas filas en la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) o el regreso forzado a sus países de origen”.
El activista apuntó que su organización ha acompañado a más de 2 mil migrantes en su retorno a países como Perú, Colombia y Venezuela en la última semana. “Las deportaciones han aumentado considerablemente. El Instituto Nacional de Migración (INM) realiza entre tres y siete vuelos diarios de deportación, principalmente a Centroamérica”, agregó.
Mientras tanto, los migrantes que caminaban desde Tapachula con la intención de llegar al centro y norte del país han dejado de hacerlo debido a las medidas enérgicas implementadas por el gobierno de Donald Trump. La disminución de esta actividad ha sido de más del 80 por ciento, ya que actualmente los migrantes temen arriesgarse por el temor de ser detenidos por el INM y prefieren quedarse en Tapachula para realizar sus trámites de solicitud de asilo ante la COMAR.

“Actualmente estimamos que unos 10 mil migrantes permanecen varados en diferentes municipios de Chiapas, principalmente los que forman parte de este corredor o rutas que han utilizado las caravanas por años para salir de la ciudad”, declaró Villagrán en una pasada entrevista.
A pesar del panorama adverso, Villagrán enfatizó que la crisis migratoria sigue creciendo y que la falta de soluciones efectivas por parte del gobierno mexicano agrava la situación de quienes buscan refugio y mejores oportunidades. La incertidumbre y el miedo han llevado a muchos a evitar las rutas tradicionales y optar por quedarse en Tapachula, donde las condiciones no son óptimas y las oportunidades son limitadas.
Diversas organizaciones han señalado que la política migratoria actual, combinada con la influencia del crimen organizado en la frontera sur, ha provocado una crisis humanitaria sin precedentes en la región. La falta de recursos, el hacinamiento y la desesperación de los migrantes han llevado a un aumento en las solicitudes de ayuda humanitaria, sin que hasta el momento haya respuestas concretas por parte de las autoridades federales.
Villagrán concluyó que es necesario que el gobierno mexicano implemente políticas más humanitarias y coordinadas para atender la crisis migratoria, en lugar de reforzar medidas de contención que solo agravan la situación de los migrantes varados en Chiapas.