Localjueves, 15 de mayo de 2025
Incertidumbre en migrantes varados detona enfermedades: MSF
Médicos Sin Fronteras alertó sobre el aumento de enfermedades mentales entre personas migrantes en México
Alejandro Gómez

Las condiciones de violencia, abusos sexuales, secuestros, extorsiones y asaltos a las que se enfrentan las personas migrantes en su paso por México han provocado un incremento en los casos de enfermedades mentales, advirtió Médicos Sin Fronteras (MSF).
En el primer trimestre del año, la organización documentó que los principales padecimientos detectados entre esta población fueron el trastorno de estrés postraumático (48%), la depresión (39%) y reacciones agudas de estrés, ansiedad y duelo.
Los secuestros, asaltos, extorsiones y violencia sexual son parte del día a día para muchas personas que transitan del sur al centro o norte del país, quienes además enfrentan una creciente dificultad para acceder a protección internacional en México.
“La combinación de violencia y políticas migratorias restrictivas está dejando una huella profunda en la salud mental de los migrantes”, alertó Joaquim Guinart, coordinador del Centro de Atención Integral (CAI) de MSF en México.
Comentó que entre enero y marzo de 2025, el CAI registró 485 consultas individuales de salud mental, un 36% más en comparación con el último trimestre de 2024 por las condiciones de riesgo en las que vienen los migrantes en México.
Precisó que el aumento coincide con el endurecimiento de las medidas migratorias por parte del gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, que ha incluido la suspensión temporal del ingreso de refugiados, el cierre de la app CBP One y una declaratoria de emergencia nacional que militarizó la frontera sur.
“Desde finales de enero, estamos viendo casos más graves y frecuentes. Muchos pacientes llegan después de haber sido secuestrados, agredidos o tras vivir situaciones de amenaza constante. Están atrapados en México sin opciones reales de asilo y sin acceso a servicios que garanticen su integridad”, expresó.
Detalló que el CAI, fundado en 2016, ofrece atención médica, psicológica y fisioterapia a personas migrantes víctimas de violencia y en 2024, brindaron tratamiento especializado a 186 pacientes, y lograron mantener una cobertura continua de entre 30 y 50 personas debido a la duración de los tratamientos, que van de tres a seis meses. La mayoría de los pacientes atendidos fueron mujeres, menores de edad y personas LGBTIQ+.
Comentó que el centro también ha comenzado a brindar atención a personas mexicanas desplazadas internamente por la violencia. Entre octubre y diciembre del año pasado, las admisiones se elevaron a 64, superando ampliamente el promedio trimestral habitual de 40.
Puntualizó que la mayoría de los pacientes provienen de Venezuela, Honduras, El Salvador, Guatemala, Ecuador e incluso México, aunque también se ha registrado presencia de personas migrantes de África y Asia, todas ellas afectadas por una ruta migratoria cada vez más hostil e insegura.