De acuerdo con las madres de origen cubano, haitianas, chilenas, colombianas, venezolanas y de otras nacionalidades, poder llevar a sus hijos a escuelas en la ciudad se les ha facilitado y ahora ya no les ponen muchas trabas para que estudien.
“Nosotros nos quedamos acá en Tapachula y hasta el momento, todo ha salido bien. Ingresar a la escuela a mi hijo fue muy fácil, por lo que ahora se está integrando a este centro educativo”, expresó.
Puntualizó que muchas madres migrantes o padres que se quedaron en la ciudad, están buscando la manera de que sus hijos continúen con sus estudios.
Ha aumentado la matrícula escolar
“La educación no se le puede negar a nadie, y como docentes tenemos el compromiso de garantizar que cada niño y niña que llegue a nuestras aulas reciba una formación educativa de calidad”, expresó.
En las preparatorias hay alumnos incluso provenientes de África que ingresan con la intención de continuar su educación superior en este estado de la República Mexicana.
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Madres migrantes están logrando integrar a sus hijos a escuelas de la frontera sur / Alejandro Gómez / Diario del Sur
Madres migrantes que se encuentran varadas en Tapachula, buscan cada vez más integrar a sus hijos en la educación de Chiapas, tras dejar a un lado el llamado sueño americano, ante los cambios en las políticas que ha implementado el gobierno del presidente Donald Trump desde el pasado 20 de enero en Estados Unidos.
Yaimar Pérez, de nacionalidad cubana, platicó para Diario del Sur que ella viajó a México con la intención de llegar a los Estados Unidos, pero al ganar Donald Trump la presidencia y con el endurecimiento de las políticas migratorias, decidió ya no avanzar y quedarse para que sus hijos continúen su educación.
Dijo que en un día su hijo ya estaba estudiando en Tapachula y por lo que ha visto, la educación está más avanzada en México que en Cuba, pues los niños allá empiezan a leer a los 6 años y acá lo hacen antes.
Inés Pérez Martínez, también cubana, es otra de las madres que ahora lleva a su hijo al Jardín de Niños Felipe Carrillo Puerto, en Tapachula, para que siga avanzando en su educación académica e indicó: “Acá es muy diferente la educación, pues muchas veces en Cuba no se cuenta con las herramientas y los recursos necesarios, mientras que México tiene más recursos que mi país”, abundó.
Judelina, originaria de Haití, platicó que espera poder interactuar, pues no habla mucho español, pero su hija sí, ya que vivieron en Chile unos años y luego se vinieron a México con la intención de llegar a Estados Unidos, sin embargo, ahora se quedaron en esta ciudad de la frontera sur.
Muchos de los jóvenes migrantes provienen de países como Haití y África / Alejandro Gómez / Diario del Sur
“Al principio fue muy difícil todo, principalmente, porque muchas personas nos quedan viendo por el color de nuestra piel y porque no hablamos muy bien. Pero hay personas buenas que buscan la manera de comunicarse con nosotros, como es el caso de los maestros, que utilizan el traductor de su teléfono”, detalló.
En los niveles de preparatoria (medio) y el básico ( kinder, primaria y secundaria) han aumentado las matrículas escolares por la incursión de jóvenes y menores migrantes de diferentes nacionalidades, tras los cambios en las políticas migratorias en Estados Unidos.
La directora encargada del Jardín de Niños y Niñas “Felipe Carrillo Puerto”, Yuriadi Isela Hernández Torres, dijo que la matrícula de su institución ha tenido un crecimiento importante en el actual ciclo escolar, pues de contar con sólo dos alumnos extranjeros el año pasado, ahora suman 15 los ya inscritos y aún hay padres migrantes preguntando por cupo.
“Este aumento en la demanda educativa está relacionado con las recientes políticas migratorias impulsadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ya que debido a las restricciones muchas familiasmigrantes han optado por establecerse en Chiapas y buscar educación para sus hijos en México”, expresó.
Madres migrantes buscan integrar a sus hijos en la educación de Chiapas / Alejandro Gómez / Diario del Sur
Destacó que en los jardines de niños y niñas deTapachula hay menores provenientes de Haití, Cuba, Venezuela, Chile, Perú, Colombia, Guatemala y Honduras, fenómeno que representa un reto para los docentes, quienes deben adaptarse a la diversidad cultural y lingüística en las aulas.
Pese a los desafíos, la directora enfatizó que la educación en México es un derecho y que los niños migrantes pueden acceder al sistema con solo presentar un acta de nacimiento, cartilla de vacunación o su Clave Única de Registro de Población (CURP).
En el caso de nivel preparatoria el incremento de la matrícula ha sido de 50% de alumnos en comparación con el ciclo anterior y hasta el momento de acuerdo con las autoridades educativas de ese nivel son un promedio de 77 jóvenes migrantes de diversas nacionalidades que están cursando la preparatoria, tanto en escuelas privadas como públicas.
El sistema educativo en Chiapas enfrenta retos debido al incremento de niños, niñas y adolescentes migrantes que buscan ingresar a las escuelas tras los cambios en las políticas migratorias estadounidenses, indicó David Guzmán Salas, representante de la Secretaría de la Contraloría en la sección 40 del magisterio y del Bloque Democrático “Vamos 40”.
Explicó que la cantidad de estudiantes migrantes en las aulas en este nivel también ha crecido, pasando de tres a más de 15 por grupo, lo cual plantea retos en infraestructura, formación docente y recursos escolares con los que no se cuenta.
Los pequeños se van adaptando a su nueva realidad / Alejandro Gómez / Diario del Sur
“Uno de los principales desafíos es la falta de infraestructura escolar para atender a la creciente población estudiantil, pues las aulas estaban diseñadas para un máximo de 40 alumnos, pero hoy en día muchas han sobrepasado esta capacidad, lo que afecta el proceso de enseñanza y aprendizaje”, expresó.
Añadió que los recursos materiales, mobiliario y suministros educativos, no son suficientes para garantizar condiciones óptimas en las escuelas con alumnado migrante, máxime, porque los padres no tienen recursos económicos para adquirirlos o apoyar a la institución educativa.
Precisó que otro reto importante es la barrera del idioma, ya que muchos de los jóvenes migrantes provienen de países como Haití y África, lo que complica la enseñanza, porque los maestros no cuentan con capacitación específica para atender a estudiantes en distintos idiomas.
“La falta de comunicación entre docentes, padres y estudiantes puede dificultar la integración de los menores y jóvenes al sistema educativo de Chiapas, ya que aunque algunos hablan español, sin embargo, hay quienes no y eso complica a los maestros que tienen que buscar mecanismos para comunicarse con los menores o los papás”, abundó.
Destacó que la carga económica también es un factor a considerar, pues los padres de familia mexicanos pagan cuotas para el mantenimiento de los planteles, incluyendo servicios como agua, luz y mobiliario. Sin embargo, debido a la condición migratoria de estos niños o jóvenes estos no pueden ser obligados a cubrir dichas cuotas o costos. Señaló que esto último puede generar inconformidad entre los tutores de los estudiantes nacionales y los padres extranjeros que podría derivar en conflictos dentro de las comunidades escolares.
“A pesar de estos desafíos, los maestros en Chiapas siguen comprometidos con la educación de todos los niños, sin importar su nacionalidad. Los gobiernos federal, estatal y municipal debe apoyar a las escuelas que tienen estudiantes migrantes”, externó.
Finalmente el líder magisterial hizo un llamado a los gobiernos estatal y federal para fortalecer la infraestructura escolar, capacitar a los docentes en otros idiomas y garantizar los recursos necesarios que permitan ofrecer una educación de calidad a todos los estudiantes, tanto nacionales como migrantes.