Localmartes, 24 de junio de 2025
Industriales del Soconusco rechazan reducción del precio de la tortilla
Aseguran que no fueron consultados por el gobierno federal y que los costos de producción impiden aplicar la reducción
Manuel Núñez

La reciente propuesta del gobierno federal encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, que busca una reducción del 5% en el precio de la tortilla a nivel nacional como medida de apoyo a la economía popular, fue recibida con desacuerdo por parte de los industriales de la masa y la tortilla del Soconusco, quienes señalaron que no existe viabilidad económica para cumplirla sin recibir estímulos concretos a su actividad.
Carlos Humberto Cosío Escobar, secretario del Comité Organizado de la Industria de Tortillas en Tapachula, y Alejandro Ricaldi Jiménez, presidente del Consejo de Industriales de la Masa y la Tortilla en el municipio, explicaron que este acuerdo fue anunciado de forma unilateral por el Ejecutivo federal el pasado 12 de junio, sin haber sido consultados o convocados los representantes del sector en el sur del país.
“No fuimos informados, no nos convocaron. Escuchamos en los medios que deberíamos bajar aproximadamente un peso por kilo. Eso es imposible. No han bajado los costos de insumos como la harina, el gas ni los salarios. ¿Cómo se puede exigir una baja de precios si la economía no lo permite?”, cuestionó Cosío Escobar durante una rueda de prensa convocada por el gremio local.
Los representantes subrayaron que Chiapas es una región con producción harinera al 100%, a diferencia del centro del país donde aún predomina el nixtamal. Aunque el precio del maíz ha disminuido a nivel nacional, esto no se ha reflejado en el costo de la harina, que se mantiene en aproximadamente 17.50 pesos por kilo. “Hay una gran diferencia entre el precio del maíz (6 pesos) y el de la harina, que es lo que usamos nosotros. El gobierno podría presionar a las harineras, pero a nosotros se nos impone sin diálogo”, afirmaron.
Según los industriales, los insumos principales para la producción de tortilla —harina y gas— representan alrededor del 70% del costo total. A esto se suman incrementos en el salario mínimo y en las cuotas de seguridad social, lo que hace inviable mantener o reducir precios sin poner en riesgo la operación de las tortillerías.
Otro punto señalado fue la falta de equidad en la competencia local. Denunciaron que más del 60% de las tortillerías en Tapachula operan de manera informal o sin regulación, lo que complica aún más la sostenibilidad del sector formal. “El ambulantaje nos está matando. No se fiscaliza, no pagan impuestos, no cumplen normas. Nosotros tenemos que cubrir todo eso y ahora además nos quieren imponer una baja de precios”, explicó Ricaldi Jiménez.
El acuerdo federal también contemplaba que las harineras ofrecerían precios preferenciales a los industriales, algo que hasta el momento no se ha cumplido en la región. “No hemos recibido ninguna notificación ni beneficio concreto. Si va a haber un apoyo, que llegue directamente al industrial, no que se quede en la palabra”, insistió el dirigente.
El gremio del Soconusco agrupa a los industriales de diversos municipios del sur de Chiapas, quienes han optado por mantener una organización regional que les permita estar en comunicación constante y tener representación local, frente a las decisiones centralizadas del gobierno estatal o federal.
Finalmente, los industriales señalaron estar abiertos al diálogo y dispuestos a colaborar con las autoridades en busca de soluciones conjuntas. “Estamos a favor del bienestar del pueblo, pero también pedimos condiciones justas. Si quieren que bajemos los precios, que nos den incentivos reales: subsidios a la harina, al gas, precios de garantía como en la ganadería o la agricultura. Si no hay esos mecanismos, no se puede”, concluyeron.
En Tapachula, el precio de la tortilla oscila entre los 20 y 25 pesos por kilo, uno de los más bajos a nivel estatal. Por ahora, el sector ha decidido no aplicar la reducción propuesta, mientras no exista una mesa de trabajo que considere las particularidades del mercado local y garantice condiciones de competencia y viabilidad económica para los pequeños y medianos productores de tortilla en Chiapas.