Localmartes, 27 de enero de 2026
Joaquín del Pino, legado de política y desarrollo en Tapachula
Destacado político y empresario tapachulteco que impulsó obras y cultura en la ciudad
Marvin Bautista

Joaquín del Pino Trujillo, un tapachulteco de corazón, nació en 1928 en la ciudad y fue un hombre de campo, amante de los caballos y del ganado, que se convirtió en un destacado político e impulsor de la transformación de Tapachula.
Estudió Ingeniería Agrónoma en la Escuela Superior de Agricultura Hermanos Escobar en Ciudad Juárez y se casó con Irma Ruiz Wershoffen, con quien tuvo siete hijos y su espíritu emprendedor lo llevó a instalar uno de los primeros supermercados de Tapachula, “El Toquian”, y a ser un activo participante en la vida política de la ciudad.
En 1982, Del Pino Trujillo se convirtió en el presidente municipal de Tapachula, siendo el último en ocupar el antiguo palacio municipal, hoy Museo de Tapachula y durante su mandato, se distinguió por su honestidad y su compromiso con la comunidad, gestionando obras importantes como la construcción de la planta potabilizadora del agua, el estadio olímpico y el mercado Los Laureles.
Fue un decidido impulsor de la cultura y las tradiciones, estableciendo los conciertos de la marimba municipal en el Parque Central Miguel Hidalgo y también fue fundador del Grupo político Fray Matías de Córdova, donde se reunían personajes de la región a debatir sobre asuntos de interés regional.

Después de su mandato, Del Pino Trujillo se retiró a su rancho “Casa Santa” en Tuxtla Chico, donde vivió modestamente sus últimos años de vida, rodeado de su familia, en donde falleció el 20 de mayo de 2015, y sus restos fueron esparcidos en el Océano Pacífico, tal y como fue su deseo.
Joaquín del Pino Trujillo es recordado como un hombre de campo y política, que dedicó su vida a servir a su comunidad y a luchar por los derechos de los tapachultecos y su legado sigue vivo en la memoria de quienes lo conocieron y en la historia de Tapachula.