La Expropiación Petrolera y su impacto en Chiapas
La presencia de Pemex en Chiapas ha impulsado la economía local, pero también ha generado desafíos en temas ambientales y sociales
La presencia de Pemex en Chiapas ha impulsado la economía local, pero también ha generado desafíos en temas ambientales y sociales

Connie Ramírez / Diario del Sur
Este 18 de marzo se conmemora un aniversario más de la Expropiación Petrolera, un hecho histórico que marcó el rumbo económico y energético de México. En 1938, el presidente Lázaro Cárdenas del Río decretó la expropiación de la industria petrolera, quitando el control a 17 compañías extranjeras y convirtiendo el petróleo en propiedad de la nación.
El principal motivo de esta acción fue la negativa de las empresas petroleras a mejorar las condiciones laborales y salariales de los trabajadores mexicanos. Con el decreto, se expropiaron refinerías, estaciones de distribución, embarcaciones y toda la infraestructura relacionada con la explotación del petróleo.
Tres meses después, el 7 de junio de 1938, nació Petróleos Mexicanos (Pemex), la empresa estatal encargada de la exploración, extracción, refinación y comercialización del crudo, consolidando la soberanía energética del país.
Aunque el mayor porcentaje del petróleo en México proviene de Campeche, Tabasco y Veracruz, Chiapas, donde se descubrió petróleo a inicios del siglo XX, también es una entidad clave en la producción de hidrocarburos. Municipios como Reforma y Pichucalco han sido testigos del desarrollo de la industria petrolera, con campos de exploración y extracción que han generado empleo y actividad económica en la región.
A lo largo de los años, la presencia de Pemex en Chiapas ha impulsado la economía local, pero también ha generado desafíos en temas ambientales y sociales. Comunidades cercanas a los sitios de extracción han expresado preocupaciones sobre el impacto ecológico y la necesidad de una mayor inversión en infraestructura y servicios básicos.
Desde 1903 hasta 2014, Pemex llevó a cabo la perforación de cinco pozos en la selva lacandona, un territorio habitado por alrededor de 200 mil personas, de acuerdo con la Comisión Nacional de Hidrocarburos. Este organismo es responsable de asignar concesiones de hidrocarburos y aprobar los planes de exploración de petróleo y gas. Según la misma fuente, al menos dos de estos pozos ya están fuera de operación.
En el contexto actual, con cambios en la política energética del país y la apertura del sector a la inversión privada en ciertos rubros, la Expropiación Petrolera sigue siendo un símbolo de soberanía nacional.