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Locallunes, 14 de abril de 2025

La lucha social que se avecina en Chiapas será por el agua: organizaciones campesinas

Agricultores poseen tierras pero no producen porque el líquido aunque hay en abundancia, no llega hasta sus parcelas

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Alejandro Gómez

Las organizaciones consultadas explicaron que la lucha social en Chiapas tiene una gran historia debido al olvido de las autoridades, por lo que por años lucharon por el derecho a la tierra, pero ahora se avecina la lucha campesina por el agua por lo que se están uniendo y organizando para enfrentar lo que se avecina.

Recordaron que en los años 90’s hubo varias referencias de la lucha campesina, por lo que en 1992, a los ejidos se les dio una figura jurídica y productiva para darle forma jurídica y que pudieran obtener los recursos para hacer productivas las tierras.

Las organizaciones consideran que no fue la forma correcta, pero si no lo hubieran hecho a través del levantamiento armado, los indígenas y campesinos no habrían recibido respuesta del gobierno.

Recordaron que fue el 17 de abril de 1996 cuando nació el Día Internacional de la Lucha Campesina, tras el asesinato de un grupo de 19 campesinos del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) por la policía militar de ese país.

Puntualizan que la lucha social en Chiapas sigue siendo un tema central en la vida del estado, ya que, a pesar de los avances en algunas áreas, persisten problemas estructurales que afectan a la población, y la lucha por el agua en los próximos años podría generar una lucha social y campesina muy fuerte.

Se avecina una lucha por agua 

Añadió que hoy por hoy el propio gobierno está negando a los campesinos el uso del agua. Llegará el momento en que no se produzca, se genere hambre y entonces se generará otra lucha campesina como la del EZLN.

Precisó que el hecho de que hoy el gobierno les esté dando permisos a cerveceras y a refresqueras, y quitando ese derecho a los campesinos, provocará un conflicto social, pues en el norte ya se terminaron el agua y ahora vienen por este recurso al sur.

Jesús Gutiérrez, de la CNPA-MN, señaló que el conflicto por el agua ya es una realidad, pues pasa en el estado de Chihuahua, en donde ya ha habido dos muertos, heridos y detenidos.

Tenemos la tierra, pero no podemos sembrarla. El agua ya no alcanza ni para nuestras familias, principalmente, en estos seis meses de estiaje y sequía que se vive”, lamenta el líder social de Chiapas.

Indicó que no es que los campesinos o productores quieran dejar de trabajar, es que ya no hay agua para sembrar ni maíz, ni frijol, soya u otros productos. Por tal razón, se van del campo a la ciudad a buscar trabajo o migran al norte del país y a los Estados Unidos.

Señaló que hablar de soberanía alimentaria hoy implica hablar de acceso al agua, de cuidar los ríos, los manantiales y los bosques que los protegen”, afirma un representante del Movimiento Campesino Regional Independiente (MOCRI).

Puntualizó que la historia del país y de Chiapas ha demostrado que, cuando los campesinos se organizan, indígenas, maestros, así como la sociedad, se organizan, pueden cambiar el rumbo de México, y ese llamado a la unión podría ser para dar la lucha por el agua si las autoridades no hacen algo antes de tiempo.

Hay agua, pero no se aprovecha

A nivel nacional el gobierno federal considera que en Chiapas hay abundancia de agua, pero la realidad que enfrentan ejidatarios y productores del estado es completamente distinta: el agua existe, pero no se puede usar, aseguró Raúl Arroyo, presidente de la Unión de Ejidos Emiliano Zapata.

“Nos ven como un estado rico en agua, pero aquí la estamos perdiendo. Más del 90% del agua de lluvia se va, porque no hay obras para retenerla”, expresó el representante de más de 20 ejidos de seis municipios.

Señaló que en el campo, esta falsa percepción de abundancia tiene efectos devastadores. Cultivos como el plátano, que requieren riego constante, enfrentan severas pérdidas por la falta del vital líquido.

“La paradoja es clara: en Chiapas llueve mucho, pero el agua no se queda. La erosión, las inundaciones y la falta de planeación agravan la situación, pues las tierras están devastadas y asoladas”, abundó.

Criticó la falta de proyectos en los próximos seis años del gobierno de Claudia Sheinbaum para captar y aprovechar el recurso que sí tiene Chiapas, pero que se pierde así como llega en la temporada de lluvias.

Urgió al gobierno federal, y a Sheinbaum Pardo, a corregir la visión centralista que prioriza megaproyectos hídricos en el norte del país, e incluir a Chiapas en la agenda de inversión hídrica.

Comentó que, si no se hace nada, el campo seguirá enfrentando una escasez de agua que se traducirá en falta de alimentos y en una lucha social y campesina por hambre, porque tener agua por todas partes, pero no poder usarla, es el problema que tienen actualmente.

Puntualizó que, durante una reunión con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), productores advirtieron que Chiapas fue excluido de los 13 proyectos hidroeléctricos estratégicos contemplados para los próximos seis años, lo que profundiza la crisis hídrica que ya resiente el campo.

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