Localmartes, 30 de diciembre de 2025
Maestro impulsa atletismo en faldas del volcán Tacaná
El profesor Eduardo Enrique de Unión Juárez fomenta el running y forma nuevos talentos en carreras de fondo
Manuel Núñez

En Unión Juárez, un profesor de educación física aprovecha la altura y las rutas naturales de la zona para formar nuevos talentos en carreras de fondo. Su iniciativa ha llevado a estudiantes a competencias estatales y busca consolidarse como un semillero regional.
Unión Juárez. - las laderas del volcán Tacaná, donde el clima fresco domina gran parte del año y la altura supera los mil metros sobre el nivel del mar, el profesor Eduardo Enrique Castillo Maldonado ha convertido su pasión por el atletismo en una herramienta para motivar a la juventud de Unión Juárez. Desde hace ocho años practica carreras de fondo, un deporte que adoptó primero como afición y que hoy impulsa entre estudiantes y corredores locales.
Castillo, originario de esta región fronteriza, explica que las condiciones geográficas favorecen la resistencia física. Quienes entrenan en altura desarrollan mayor capacidad para enfrentar distancias largas como 10, 21 kilómetros y maratones. Bajo esa premisa, ha trabajado para formar una disciplina constante tanto en él como en sus alumnos, incluso después de la pausa obligada durante la pandemia, cuando los entrenamientos se detuvieron y el regreso requirió retomar hábitos, ritmo y control físico.
Su preparación combina atletismo con sesiones de crossfit que refuerzan fuerza y estabilidad. Cada semana sigue un plan híbrido que integra ejercicios de core, levantamiento, calistenia, series de velocidad y distancias largas en fin de semana. Este modelo también lo replica con quienes se interesan en seguir una rutina más estricta para mejorar su rendimiento.
Las montañas y caminos del municipio ofrecen rutas variadas. Desde Unión Juárez hacia Chiquihuite se recorren trayectos de entre 8 y 10 kilómetros, pasando por el río Malá y zonas que alcanzan los 1,800 metros sobre el nivel del mar. Otra ruta conduce hacia Manzanal, en dirección a Casa Yolanda Toniná, donde el ascenso se acerca a la mitad del volcán. También existen senderos que conectan con aldeas como Yalú, ya en territorio guatemalteco, donde las pendientes permiten un entrenamiento tipo trail. Son caminos que pocos conocen, pero que el profesor utiliza para preparar tanto a corredores experimentados como a estudiantes principiantes.
En la escuela primaria Benito Juárez, donde imparte educación física, creó hace tres años un club de atletismo. Desde entonces ha identificado a niñas y niños con capacidades destacadas en distancias de 300 y 600 metros. Uno de sus alumnos llegó a la etapa estatal el año pasado, un logro que lo impulsó a seguir entrenando nuevos talentos, aunque reconoce que el apoyo institucional y familiar es limitado. Muchos jóvenes prefieren deportes más populares y la detección de nuevos corredores se complica, por lo que él mismo se hace cargo de inscripciones, traslados y preparación.

Aun con estas dificultades, Castillo confía en que Unión Juárez puede sobresalir. Señala el caso de corredores locales que ya han competido a nivel nacional, y considera que con mayor respaldo podrían surgir más atletas de fondo capaces de representar a la región. Él mismo mantiene su propio ritmo de competencia; en julio participó en un trail de gran distancia en San Cristóbal, experiencia que lo animó a seguir explorando rutas de montaña.
De cara a las próximas competencias escolares del 11 de diciembre, continúa preparando a seis estudiantes para avanzar a etapas regionales y estatales. Aspira a que alguno de ellos llame la atención de clubes o programas de desarrollo deportivo que los impulsen hacia niveles superiores.
Su mensaje para la población del municipio y comunidades cercanas es claro: abrir espacio al atletismo como alternativa para la salud y la convivencia. Explica que este deporte ayuda a combatir el sedentarismo y la inactividad, especialmente entre niños expuestos a largas horas frente a pantallas. La práctica regular permite formar hábitos, disciplina y valores que pueden acompañarlos más allá de la vida escolar.
En las faldas del volcán Tacaná, donde la altura moldea el cuerpo y la constancia define el paso, el profesor Castillo busca que el running deje de ser sólo una actividad individual. Su objetivo es que se convierta en una opción para niños y jóvenes, y que Unión Juárez encuentre en sus rutas de montaña un camino para proyectarse como tierra de corredores.