Mercado 5 de Mayo: 70 años de historia y tradición en Tapachula
Antes de ser mercado, el espacio era conocido como el potrero del general Sebastián Escobar, quien, con visión y generosidad, decidió donarlo
Antes de ser mercado, el espacio era conocido como el potrero del general Sebastián Escobar, quien, con visión y generosidad, decidió donarlo

Alejandro Gómez
Más de siete décadas de historia han dado forma al mercado 5 de Mayo, un espacio emblemático del corazón de Tapachula donde convergen memorias, esfuerzos y generaciones enteras de hombres y mujeres que han hecho de la venta su modo de vida y su legado familiar.
Antes de ser mercado, aquel terreno era conocido como el potrero del general Sebastián Escobar, quien, con visión y generosidad, decidió donar ese espacio para que quienes quedaron fuera del mercado Sebastián Escobar pudieran tener un lugar digno donde comerciar.
Fue así como, al ver a decenas de personas sin un sitio fijo para vender, Sebastián Escobar ordenó que se retiraran las cercas del potrero. Aquel acto dio paso a lo que hoy conocemos como el mercado 5 de Mayo, un símbolo de trabajo, comunidad y esperanza.
Guillermo Ventura López, comerciante de toda la vida, recuerda que su historia comenzó entre las “rejas tomateras”, ya que su madre vendía en ese mismo lugar hace más de medio siglo, y fue allí donde él creció, aprendiendo los secretos del oficio y el valor del esfuerzo.
“Los aproximadamente 70 locatarios que estamos aquí crecimos entre pasillos y canastas. Aquí están nuestros padres, nuestros hijos y nuestros nietos; muchos somos descendientes de los primeros comerciantes”, compartió con emoción para Diario del Sur.

Este mercado, que cumplió ya más de 70 años de historia este año, ofrece desde veladoras hasta verduras, pasando por especias, comida casera, productos típicos e incluso imágenes de la Santa Muerte.
Explicó que cada puesto guarda una historia y representa una batalla ganada, porque gracias a ese trabajo diario muchas familias han salido adelante y podido darle estudios a sus hijos.
“Este lugar nos ha permitido formar ingenieros, doctores, licenciados, psicólogos, maestros y, claro, también comerciantes que continúan con esta tradición”, añadió Guillermo, con orgullo.
Precisó que el mercado 5 de Mayo no es solo un sitio de compra y venta; es un espacio donde late la historia de Tapachula y el bullicio de quienes siguen creyendo en el valor del comercio justo y local.
Los locatarios hicieron un llamado a la población de Tapachula y de los municipios vecinos a que visiten el mercado 5 de Mayo, conozcan su historia, prueben sus sabores y, sobre todo, apoyen a quienes han hecho de este lugar una tradición viva.