-La finca Venecia se vendió en 1 millón de pesos pagadero a un año, pero las deudas y todos los compromisos se le quedan a la vendedora-.
-Mi mamá, la mayor de todos, le dice a una de mis tías: qué nombre le ponemos al hotel y una le responde “Fénix”, porque estamos resurgiendo de las cenizas-.
Familiares firmaron un contrato y realizaron los pagos correspondientes a la mensualidad de 2 mil pesos, así como otros insumos solicitados por el establecimiento
Las “chinches besuconas”, se alimentan de sangre y depositan sus heces infectadas cerca de la picadura, permitiendo la entrada del parásito al organismo
Miguel Reyes del Pino, al frente del Hotel Fénix, ha sido impulsor del desarrollo turístico y económico de Tapachula durante más de tres décadas / Carlos Morán / Diario del Sur
Por sus venas corre sangre italiana, su abuela emigró de Turín a México, ya que Italia en esos años la economía estaba muy golpeada y, llega en plena revolución, buscando un mundo mejor…
Su abuela se casa en México, pero tras la muerte de su esposo regresa a Italia con su hijo. La historia de su familia es larga y no me alcanzaría el papel para poder narrar con justicia todo. Así que, la guerra la obliga a ir a Brasil, pero por cuestiones y razones imposibles de contar, vuelve a Italia por su hijo quien ya era un joven, pero vive cinco años en un campo de concentración, porque era mexicano y México le declara la guerra a Italia.
En 1947, después de la Segunda Guerra Mundial, aquel hombre regresa a América, llega a México, sin hablar español, busca cómo trabajar, se convierte en un próspero joyero y en uno de sus viajes por estas tierras, Miguel Reyes conoce a Ruth Del Pino, se casan, y de ese linaje viene nuestro entrevistado.
Nace Miguel Reyes del Pino en la Ciudad de México el 18 de diciembre de 1965 y cuando tenía 13 años, regresan sus padres a esta tierra. En Tapachula un hotel los espera e ingresa al colegio Miguel Hidalgo.
Deseaba estudiar ingeniería en aeronáutica después de terminar el bachillerato, por lo que viaja a la Ciudad de México, inscribiéndose en el Politécnico Nacional, pero por conflictos estudiantiles abandona sus sueños y decide ingresar a la Universidad Panamericana para estudiar Hotelería.
Su mamá lo convence para que viaje a Suiza y estudie allá, pero los trámites diplomáticos retrasan la visa y se complica todo. Por hacer las cosas bien, abandona Suiza en 1986, viaja a Estados Unidos y tres días antes le dan la visa que tanto había esperado.
La enfermedad de su madre le preocupa, así que regresa a Tapachula. Tenía 21 años e ingresa a estudiar y... Se gradúa con honores en 1991 como Licenciado en Administración de Empresas, egresado de la UNACH, alternando su estudio con el trabajo del hotel y un año antes, se casa con Ángela Cabal.
Ha estado al frente del Hotel Fénix por más de 35 años, siendo un gran promotor del turismo; se ha destacado como presidente de la Asociación de Hoteles, presidente del Consejo Consultivo de Turismo Municipal; ha sido miembro activo de la Cámara de Comercio, así como de Coparmex, siempre con el objetivo de impulsar el desarrollo de Tapachula, participando en el Plan de Desarrollo Turístico 20-20.
Apasionado por la bionanotecnología y el medio ambiente, Reyes del Pino promueve la innovación como clave para el futuro de la región / Carlos Morán / Diario del Sur
Miguel Reyes del Pino es un hombre que ha honrado los apellidos que lleva, se ha labrado un prestigio a través del trabajo y por supuesto, siempre apoyando e interviniendo en todo lo que mejore este planeta, su misión con la que trabaja silenciosamente. Participó en una época de su vida como catedrático, cultivando en muchos universitarios el espíritu del emprendimiento, lamentablemente no pudo continuar pero, estuvo a punto de lograr una generación de oro, una generación de profesionistas con creatividad y mucha fuerza.
Es un hombre ejemplar, con la visión de ver esta tierra convertida en un verdadero paraíso, que Tapachula sea una capital económica real y no solo de nombre, que la sociedad se sume y se una por un bien común, virtudes que lo han puesto entre uno de los hombres auténticos para asumir el liderazgo de llevar a Tapachula, desde la presidencia, a un mejor rumbo.
No quiere ser presidente, eso lo aclaro. Lo único cierto es que su trayectoria e integridad lo apuntan como un caballero, ejemplo de trabajo y honestidad para estar en la formación del partido “Somos MX”, partido que agrupa a gente intelectual, escritores, gente que gusta de una buena política y que en verdad desea dejar buenos cimientos entre los jóvenes, a quienes desea involucrar.
A Miguel Reyes del Pino le gusta el modelo económico de China, y está seguro que se debe trabajar e involucrar a las nuevas generaciones, a los jóvenes, que son los únicos que pueden cambiar todo esto.
Trabaja en la plusvalía de un producto, en las tecnologías, habla de la biodiversidad, es un estudioso y está consciente que somos una de las regiones más ricas del planeta, que tenemos 10 zonas que son sumamente ricas, Tapachula está en una de esas; es una de las 10 mejores tierras del mundo, la tierra negra, que es la tierra apta para la agricultura, y que estamos en un espacio geográfico estupendo.
Esta región tiene un microsistema y un microclima de lo mejor. El Soconusco concentra el 70 % de la biodiversidad del estado. La Encrucijada y El Triunfo, dos zonas ricas, entre muchas, anota Reyes del Pino.
Habla mucho de la Bionanotecnología, que es la fusión entre la nanotecnología y la biotecnología. Habla sobre un proyecto a largo plazo, tal vez 30 años, pero es iniciar de nuevo, no sembrar, rescatar la hormiga y tantos insectos que se han perdido, rescatar la selva, la abeja, los pájaros, etc… en fin, es un trabajo que tiene como objetivo obtener todos los beneficios que esta biodiversidad ofrece.
Tal vez no hay muchos hombres como él, ni cerca de uno, pero él asegura que en Tapachula hay quienes manejan las biotecnologías, y pone como ejemplo a AGROMOD, que ellos desarrollan bionanotecnología, y producen 15 millones de plantas de agave en Metapa de Domínguez, mismas que envían a Jalisco. Son plantas clonadas, que producen mejor y son más resistentes a cambios climáticos.
Los transgénicos son algo tan común que es lo que está desarrollando a muchos países en prósperos. Nosotros somos transgénicos. Miguel Reyes del Pino es un hombre estudioso de la biología, y de todo lo que estamos perdiendo.
Habla y conoce mucho sobre temas biológicos y dice que entre las ramas de la bionanotecnología y la farmacéutica, la medicina más moderna es la medicina molecular, así como la rama de los saborizantes y esencias, y en la región tenemos mucho para apostarle a ese mercado.
La magia de producir 20 toneladas de un producto en una hectárea a otra que produce 90 toneladas por hectárea. Esto es lo que asegura la necesidad de generar la bionanotecnología: producciones más altas, cosechas más productivas, que además reditúan mayor bienestar o más plusvalía para el productor y es menos propenso a plagas y se usan menos pesticidas. Si no le entramos a este rol, cómo alimentaremos al mundo en el año 2050.
Es un hombre de negocios, es un administrador que dirige el hotel más antiguo que sigue operando en Tapachula, el mismo que él ha ido cuidando, transformando y modernizando con el paso de los años.
-El hotel tiene su historia y nace en 1952, mi abuelo Joaquín del Pino, originario del valle de Cintalapa, quien viene en el ferrocarril en 1910 a Tapachula, tras perder una finca y acá comenzaron a producir aguardiente “Venecia”, eran los dueños auténticos, los originales de la finca Venecia-.
-En 1949 muere mi abuelo y mi mamá quien era la mayor de cinco hermanos, de 24 años. El aguardiente Venecia era reconocido y muy codiciado en todo el estado que, comienza una guerra contra mi abuela viuda, una cacería implacable contra una mujer que en estos tiempos no podría haber sucedido y, el objetivo era sacarle la destiladora de aguardiente, con calidad de ron, el mejor. Y es que el alambique fue traído de Europa-.
Con una historia familiar marcada por la resiliencia ha construido un legado basado en el trabajo, la honestidad y el compromiso social / Carlos Morán / Diario del Sur
-Fue tanto el hostigamiento político y el poder contra una mujer que, la obligan a vender la finca y mi abuela se queda en la calle, con una compra-venta leonina de una propiedad de 600 hectáreas-.
-Mi abuela liquidó todas las deudas y entonces, acudió a un prestamista y decide hacer un hotel en su casa. Inicia con 8 habitaciones con baño, cada una con agua caliente. Después, cuando le pagaron la compra de Venecia, construyen más habitaciones y sumaron 46 habitaciones-.
Me falta espacio para continuar. Miguel Reyes del Pino, empresario hotelero, es un auténtico líder social, un gran ejemplo y estudioso de la Bionanotecnología, es un caballero con un acervo cultural grandioso que, espera ver, si Dios le concede más vida, un mundo y desde luego, esta región, con tecnología y avances que mejoren la vida.
Miguel es un hombre bueno, honesto, es padre de tres hijos, junto a su esposa han construido un hogar en donde el amor ha sido el ingrediente principal, dirige un hotel con 46 habitaciones y es un caballero magnánimo, con una trayectoria ejemplar.