Ni impuestos ni leyes logran frenar la obesidad en Chiapas; más de un millón la padece
La Secretaría de Salud reporta 12 mil 305 nuevos casos de obesidad en 2024 y tres de cada 10 niños en el Soconusco ya presentan la problemática
Marvin Bautista
De acuerdo con el último reporte de la Secretaría de Salud en Chiapas, en 2024 se contabilizaron 12 mil 305 nuevos casos de obesidad, y el 25.6 por ciento de la población tiene obesidad, lo que equivale a más de un millón 385 mil chiapanecos.
En 2010, México se declaró en emergencia epidemiológica por obesidad, y Chiapas implementó la Estrategia Estatal para la Prevención y Control del Sobrepeso, la Obesidad y la Diabetes (SOD) durante el periodo 2013-2018.
¿Por qué no funcionan los impuestos y las leyes?
Dijo que la obesidad es un problema multifactorial que requiere un enfoque integral que incluya educación nutricional, promoción de la actividad física, hábitos saludables y coordinación entre gobierno, sociedad civil y sector privado.
“Si no se trabaja de manera integral en los cambios de hábitos alimenticios desde casa, estas estrategias van a fracasar como lo han estado haciendo, porque por más caro que sea un refresco embotellado o unas frituras, los niños y los adultos los van a seguir comprando”, abundó.
La especialista señaló que sin una estrategia sólida de prevención y educación en casa y escuelas, estos impuestos no logran cambiar los hábitos de consumo a largo plazo, especialmente en niños, tal y como sucede en Chiapas y en el resto del país.
“Los impuestos y las leyes son herramientas importantes, pero no son la panacea para resolver la compleja epidemia de obesidad; requieren integrarse en un esfuerzo multifacético de salud pública que aborde las causas estructurales del problema”, ahondó.
Urge cambiar los hábitos alimenticios en la gente
Villegas Alor afirma que la clave para abordar el problema de la obesidad infantil radica en cambiar los hábitos alimenticios en la familia, sin embargo, es muy difícil traspasar las costumbres.
“El problema no es solo la comida chatarra, sino el rol de los padres en la alimentación que nosotros podemos ejercer hacia nuestros hijos; si los padres no llevan una alimentación saludable en casa, los hijos no la llevarán tampoco”, acotó.
Recomendó que los padres busquen asesoría nutricional profesional para modificar los patrones de consumo propios y de sus hijos, ya que no se trata de dejar de comer, sino de sustituir lo ultraprocesado por alimentos naturales.
Tres de cada 10 niños del Soconusco tienen obesidad y sobrepeso
Expuso que muchas de las enfermedades crónico-degenerativas en los adultos se derivan de una nutrición inadecuada en la infancia, por lo que los padres de familia deben asumir mayor responsabilidad alimentaria en el cuidado de los menores.
Comentó que la alimentación balanceada en menores debe incluir frutas y verduras, proteínas adecuadas, reducir el consumo de refrescos, evitar productos enlatados y complementarse con actividad física regular.
De acuerdo con la ENSANUT, dentro de los patrones de consumo infantil, el 81 por ciento de niñas y niños consumen bebidas azucaradas, el 61 por ciento botanas y postres, y el 53 por ciento cereales azucarados.
La problemática se ha normalizado entre la gente
A nivel institucional, el doctor Ochoa Tapia remarcó que las cifras indican que un alto porcentaje de pacientes del IMSS que llegan a la UMF 01 de Tapachula presentan índices elevados de masa corporal.
Diabetes gana terreno entre jóvenes por índice de obesidad
Jorge de los Reyes Herrera, responsable del Programa de Diabetes, indicó que el rango de edad de los pacientes va de 30 a 70 años y más, lo que evidencia el aumento de esta enfermedad crónica en población joven.
“Uno de los principales detonantes es la acumulación de grasa corporal, ya que provoca resistencia a la insulina, además de la predisposición genética, cuando existen antecedentes familiares de la enfermedad”, puntualizó.
































