Oscar Alvarado Cook: El fiscal de hierro que transformó Huehuetán
Un hombre que se formó como docente, navegó en la política con cargos importantes y hoy se desempeña como fedatario
Carlos Morán
Según me dice nuestro entrevistado que, Don Adolfo López Mateos, le confía que “esas escuelas normales rurales, se cerraron porque eran los centros de insurrección, eran un peligro para el sistema político y para México”.
Oscar Alvarado Cook, no quiso ejercer la profesión de maestro y se va con Lucio Cabañas a la Ciudad de México, en donde se encuentra con Genaro Vázquez, entonces Alvarado Cook era un mozo de 15 o 16 años.
Pero sucedió que las mujeres no pierden ese lazo maternal por nada y su abuela Feliciana viaja a la Ciudad de México, tenía como objetivo regresarlo a casa.
—¿Qué estás haciendo?— dijo la abuela Feliciana —o ejerces tu profesión de maestro o vas de regreso al rancho, a cuidar el ganado—
—Es que yo no quiero ser maestro, quiero ser otra cosa, quiero ser abogado—
Finalmente la enérgica abuela se lo trae y lo inscribe a estudiar el bachillerato en la Escuela Preparatoria Miguel Alemán, hoy la Prepa 1.
Oscar Alvarado Cook, egresa de la UNAM como licenciado en derecho. Pero, siendo universitario, viaja a Cuba junto con otros compañeros para asistir a una reunión socialista con universitarios de todo Latinoamérica.
Al regreso a la Ciudad de México, con la cacha de un arma, el general Cerecero, le dio un fuerte golpe destruyéndole la nariz y, junto con sus compañeros de viaje fueron internados a Lecumberri —estuve preso casi ocho meses—.
—Ingrese como diputado ocho meses después a la Cámara, había problemas con el PRI y salpicaba a la CNC—.
—En 1962 egresa de la universidad como abogado, en donde Adolfo López Mateos fue el padrino de esa generación y en 1971 presento examen profesional—.
—En 1968 tenía 24 años, me convierto en diputado federal por el VI distrito por Tapachula, gracias a una reforma y mi distrito era desde Tapachula hasta Arriaga, Chiapas—.
—Concéntrate en la defensa nacional, no saldrás de ahí, ahí vas a dormir— le indicó el gobernador.
—Recopila todos los documentos y te vas a Ciudad de México—.
Llevaba 378 expedientes de delitos. En esa temporada Oscar Alvarado Cook, ya era llamado “el fiscal de hierro”, por su carácter fuerte y decisiones frías que ejercía.
Ingresa el Ejército a toda la Costa, con militares y detienen a todos los delincuentes, devolviendo paz y confianza a la región.
Sus obras:
Llevó la energía eléctrica a su pueblo natal, transformándola a 220, no había drenaje y se atrevió con pico y pala a excavar las calles, era un terreno de puras piedras.
En tres años, Oscar Alvarado Cook, llevó el progreso y dignificó a su pueblo, pero no todo es trabajo y política.
En 1969, siendo candidato a diputado federal, se casa y funda una familia con cinco hijos, de los cuales le sobreviven Oscar, Guillermo y Oscar Mario, ya que dos pierden la vida en un terrible accidente.
—Tú te encargarás del despacho, sin convocar al Congreso—.
—Esa bala que mató a Colosio, no solo me mató a mí, sino a millones de amigos y a un pueblo que lo deseaba como presidente—.
Oscar Alvarado Cook tiene una memoria a plenitud, una gran historia que ha tejido y que vive en él. Su vida y su trayectoria están registradas en sus obras.
Morancarlos.escobar1958@gmail.com

































