Papa Francisco: una voz firme en defensa de los migrantes
La voz del Santo Padre fue constante y clara: las fronteras no deben cerrarse al sufrimiento humano
Marcia Ramos / Diario del Sur
“¿Quién ha llorado por la muerte de estos hermanos y hermanas? ¿Quién ha llorado por estas personas que iban con sus hijos, por estos hombres que buscaban una forma de sostener a sus familias?”
Desde entonces, su voz fue constante y clara: las fronteras no deben cerrarse al sufrimiento humano.
Francisco veía en el migrante el rostro de Cristo sufriente. Para él, el trato que una sociedad da a los migrantes refleja su nivel de humanidad.
“Los migrantes no son un peligro. El verdadero peligro es la cerrazón de corazones”, dijo durante una audiencia en 2018.
También señaló que muchas políticas migratorias se construyen sobre el miedo, promovido por discursos políticos que usan al migrante como chivo expiatorio.
América Latina, África y el éxodo silencioso
Durante su papado, el Vaticano promovió campañas de sensibilización, programas de asistencia directa a migrantes y cooperó con organismos internacionales para la defensa de sus derechos.
Asimismo, fue crítico con el uso de muros, alambradas y políticas de deportación masiva. En 2019 afirmó que levantar muros “es un acto de odio que encierra y divide, y que con el tiempo acaba volviéndose contra quienes los construyen”.
Una voz que seguirá resonando
En un mundo marcado por conflictos, desplazamientos forzados y crecientes crisis humanitarias, el pensamiento de Francisco seguirá siendo referencia obligada para quienes luchan por un trato digno hacia quienes no tienen más patria que su camino.
“Migrar debería ser una opción libre, no una necesidad desesperada. Y todo migrante merece ser tratado como persona, no como amenaza”, dijo en su mensaje para la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado 2020.


























