Peregrinación del gremio periodístico cumple 28 años de unión y devoción
La jornada reunió a representantes de distintos medios, quienes compartieron momentos de convivencia y devoción
La jornada reunió a representantes de distintos medios, quienes compartieron momentos de convivencia y devoción

Alejandro Gómez
El gremio periodístico de Tapachula realizó este 12 de diciembre su tradicional peregrinación en honor a la Virgen de Guadalupe, una actividad que mantiene 28 años de continuidad entre reporteros, comunicadores y trabajadores de los mediosimpresos, radiofónicos, televisivo y redes sociales de la frontera sur.
Durante la jornada, integrantes del gremio destacaron el carácter emotivo de la tradición, ya que une al gremio reportero de la ciudad sin importar diferencias entre los hombres y mujeres que se dedican a informar a la población.
“Cada 12 de diciembre nos unimos todos, sin distinción de nada; aquí estamos apoyando y peregrinando con todos los compañeros para darle gracias a la Virgen por todas las cosas buenas que nos dio”, expresó Marcos Hernández, mayordomo en esta edición, mientras se reunían afuera de la Iglesia San Agustín.
El mayordomo saliente Marcos Hernández, mencionó que fue una alegría y responsabilidad tener todo el año a la Virgen María en su casa, ya que pasaron momentos buenos y malos, pero la fe sigue viva entre ellos y la familia.
Marcos Hernández destacó que la tradición continúa fortaleciéndose por el esfuerzo colectivo, ya que la imagen se mantiene adornada conforme a las costumbres establecidas, pero con detalles que resaltan el significado devocional que esta celebración tiene para los comunicadores.

Por su parte, Julio Martínez, quien también ha sido mayordomo, resaltó la trayectoria de casi tres décadas de esta devoción dentro del gremio y que recibir a la Virgen en casa es una experiencia especial.
Martínez invitó a que más integrantes del gremio se sumen a la peregrinación y continúen transmitiendo la devoción a sus familias, pues tener a la imagen guadalupana representa un momento único que fortalece la identidad y unión entre quienes participan año con año.
Paco Ponce, también mayordomo, recordó la importancia de haber tenido la imagen en su hogar, ya que fue una gran bendición para su familia, pues les ha dado la fortaleza para salir adelante todo el año que está por terminar.

Ponce mencionó que la celebración llega en un momento complejo para el gremio, pero la fe compartida en la Virgen de Guadalupe los reúne nuevamente como cada año a pesar de las diferencias.
En el Santuario de la Virgen de Guadalupe, conocido como la Villita, cientos de familias arribaron desde las primeras horas del día para agradecer los favores recibidos durante el año. Los asistentes llegaron cargando imágenes pequeñas y grandes, muchas adornadas con flores, listones y mantos, acompañadas de veladoras encendidas en señal de gratitud.
A lo largo del atrio y los pasillos del santuario se observó el ir y venir de familias completas que acudieron a “dar gracias a la morenita del Tepeyac” por la salud, el trabajo y la protección otorgada.

También se vieron personas que asistieron en solitario, llevando en brazos sus imágenes guadalupanas para que fueran bendecidas con agua bendita por los ministros del templo.
La Villita permaneció llena durante toda la mañana y gran parte de la tarde, consolidándose nuevamente como uno de los puntos más concurridos del 12 de diciembre en Tapachula. Entre rezos, fotografías familiares y expresiones de devoción, los fieles reiteraron su deseo de que la tradición continúe y permanezca viva entre las nuevas generaciones.