Preocupa a agricultores del Soconusco el impacto de la nueva Ley de Aguas
Productores rechazan la nueva Ley de Aguas al considerar que restringirá el acceso a pozos y elevará los costos de producción
Productores rechazan la nueva Ley de Aguas al considerar que restringirá el acceso a pozos y elevará los costos de producción

Marvin Bautista
Productores agrícolas del Soconusco expresaron su inconformidad ante la nueva Ley de Aguas que impulsa el gobierno federal, ya que aseguran que esta medida ahorcará al campo y provocará que pierdan el derecho del que han hecho uso durante décadas.
La iniciativa plantea que toda el agua subterránea pasará a ser propiedad del Estado, y solo podrá utilizarse mediante concesiones temporales, que ya no serán heredables, vendibles ni transferibles. Además, la vigilancia sería mucho más estricta, con medidores obligatorios, monitoreo satelital y sanciones más severas, incluyendo la clausura inmediata de pozos irregulares y posibles castigos penales por extracción sin permiso.
Jorge Arroyo Ruiz, productor de granos del Soconusco, dio a conocer que esta ley afectaría directamente a los productores que tienen pozos profundos y artesianos en sus terrenos, y ahogaría aún más al sector agrícola.
Dijo que la ley les dificultaría aún más la producción, ya que tendrían que pagar un impuesto por el uso del agua, cuando el vital líquido es necesario para garantizar las cosechas ante los efectos del cambio climático.

“Nosotros vivimos de trabajar las tierras y necesitamos el uso del agua, y si nos quitan el control y este derecho, y nos implementan un nuevo impuesto o nos ponen un nuevo tope para que no podamos hacer uso de ese recurso, nos dificultan más la tarea y la labor del campo para producir”, afirmó.
El productor criticó la actitud del gobierno, asegurando que están haciendo un abuso de poder al querer restringir el uso del agua, cuando —dijo— deberían capacitar a los productores e invertir en infraestructura hídrica para el uso racional del vital líquido.
“Rechazamos la ley y criticamos la actitud del gobierno. Es una actitud mala, muy mala, porque además de restringirnos el uso del agua, afectaría el valor de nuestros terrenos”, expresó.
Mencionó que la aprobación de esta ley podría tener graves consecuencias para el sector productivo, ya que los agricultores tendrían que enfrentar mayores costos y restricciones para acceder al agua, lo que podría afectar la producción y la economía regional.