Roberto de los Santos Cruz, una voz de oro, ícono de la radio
Roberto de los Santos Cruz es un hombre admirable, con una trayectoria de vida ejemplar, es un filántropo natural, y ese don, lo ha rodeado de cariño y respeto
Carlos Morán
Aunque eso lo supo muchos años después, en el estado de pérdidas y ganancias, cuando voltea a ver el terreno caminado y, solo le falta ella, su esposa, el único amor, el más grande.
El 20 de septiembre de 1966 viaja a Ciudad de México para presentar examen y convertirse en locutor, obteniendo el certificado de aptitud #333 categoría B.
En 1986 se convierte en presidente de la Feria Internacional Tapachula, ya era un hombre respetable y con un nombre que pesaba mucho.
Llegó al mundo el 26 de julio de 1943, es un hombre admirable porque a pesar de la pérdida de su primogénito, supo refugiarse en el trabajo, acompañó a su esposa en el duelo en 1997.
Tiene 82 años, vive en la misma casa, y en esa casa vive su esposa, llega de noche a consolarlo, le alimenta y le inyecta más amor para seguir haciendo lo que le gusta.
Roberto de los Santos Cruz es un hombre admirable, con una trayectoria de vida ejemplar, es un filántropo natural, y ese don, lo ha rodeado de cariño y respeto.
Es un hombre pródigo por su amor a la vida, por el cuidado a sus hijos, y por supuesto, su pasión desmedida por la comunicación, por cada palabra y por la última.
Hoy rendimos homenaje a un gran hombre, un ícono de la radio, un hombre ilustre que ha dado Tapachula.
morancarlos.escobar1958@gmail.com





























