Localmiércoles, 29 de octubre de 2025
Salud mantiene vigilancia por casos de “boca, manos y pies” en Tapachula
El virus Coxsackie afecta a niños en edad preescolar, especialmente durante la temporada de otoño
Alejandro Gómez

La Jurisdicción Sanitaria Número 7 (DS7) mantiene vigilancia epidemiológica ante la detección de casos de la enfermedad “boca, manos y pies”, un padecimiento viral que afecta principalmente a niños en edad preescolar y que suele presentarse durante la temporada de otoño.
La dependencia informó que se ha detectado la presencia de casos de la enfermedad conocida como “boca, manos y pies”, padecimiento viral común en la temporada de otoño que afecta principalmente a niños en edad preescolar.
El jefe jurisdiccional, Jaime Ordóñez Granja, explicó que esta enfermedad es causada por el virus Coxsackie, identificado por primera vez a mediados del siglo pasado en Nueva York. Detalló que el padecimiento es habitual en menores de entre tres y cinco años, aunque también puede presentarse en lactantes.
“Los síntomas más comunes destacan la fiebre, llagas o puntitos rojos en la boca, así como lesiones en las palmas de las manos, plantas de los pies y en algunos casos en la zona del pañal”, expresó.

Explicó que el virus suele circular al final del verano y durante el otoño, por lo que su aparición en esta temporada es esperada, pues es atemporal la presencia del este virus. Agregó que la difusión en redes sociales ha hecho más visible el tema, pero que los casos no representan un incremento fuera de lo habitual.
Ante la presencia del virus, destacó que se deben reforzar las medidas básicas de higiene en escuelas y hogares. Estas incluyen el lavado frecuente de manos con agua y jabón, el uso de gel antibacterial y la limpieza constante de superficies.
Asimismo, se recomendó que los centros educativos apliquen filtros sanitarios para revisar si los menores presentan fiebre o lesiones visibles y evitar llevarlos a la escuela.
El jefe jurisdiccional recalcó que no se recomienda el cierre de escuelas, sino el aislamiento de los niños enfermos por un periodo de cinco a siete días, tiempo durante el cual deben permanecer en casa hasta que los síntomas desaparezcan.

“Los padres son el primer filtro en casa. Si observan fiebre o lesiones en manos o boca, deben llevar al menor a valoración médica y evitar que acuda a lugares públicos mientras dura el contagio”, externo.
Finalmente, recordó que el tratamiento es sintomático y sencillo: paracetamol o ibuprofeno para la fiebre, soluciones salinas o con lidocaína para aliviar el malestar bucal, y baños diarios con jabón neutro para mantener limpia la piel.