Kenny Joseph, sastre haitiano que reconstruye su vida al abrir taller en Tapachula
Tras cruzar varios países, un sastre haitiano abre un taller para empezar de nuevo en Tapachula
Alejandro Gómez
Sentado frente a una máquina de coser que no descansa, Kenny Joseph transforma telas en vestidos y pantalones, pero también convierte su propia historia en un testimonio de resiliencia en la frontera sur de México con Guatemala.
“Yo soy sastre desde mi país. Aprendí a coser cuando tenía 18 años, primero en un negocio, luego fui a la escuela porque quería prepararme más”, recuerda mientras acomoda una pieza de tela en su taller.
Añadió que en Haití, la sastrería no solo fue su oficio, también su primera meta a cumplida, ya que logró formarse en un trabajo digno y profesional, pero debido a la violencia dejó su país.
Precisó que cuando llegó a México, pasó por el proceso correspondiente y, una vez autorizado para trabajar, tomó la decisión que cambiaría su rumbo y abrir un taller de costura en Tapachula.
Su español no es tan fluido, pero él lo explica con naturalidad, ya que en Haití, muchos estudiantes aprenden varios idiomas desde jóvenes, pues hacen curso de inglés, francés y español.
En Tapachula lleva ya alrededor de siete o seis meses, y desde hace tres abrió su negocio. Sin embargo, el tiempo ha sido suficiente para ganarse la confianza de la comunidad.
“A los clientes les gusta el trabajo; uno se lo dice a otro, luego a otro, y vienen lo que me alegra mucho”, afirma con una sonrisa tímida pero orgullosa del trabajo que realiza desde muchos años.
Kenny migró solo. Su familia permanece en Haití, a la espera del momento en que su situación migratoria y económica le permita reunirlos nuevamente, ya que piensa mandarlos a traer en un futuro.
“Mi mayor anhelo y sueño es tener un negocio más grande en México, estar regularizado con todos mis documentos y ver cómo puedo traer a mi familia a Tapachula”, puntualizó.



























