Tapachula deja de ser el tapón migratorio; ahora está en Centroamérica
La migración se ha reducido en 80% en la frontera sur, en Chiapas; más de 3 mil 500 migrantes quieren regresar a su país
Alejandro Gómez
¿La razón? El “tapón” migratorio se ha desplazado más al sur. Ya no está en México. Está en Panamá, en Guatemala, en El Salvador. Y detrás de este cambio radical hay un nuevo viejo actor: Donald Trump.
El efecto Trump 2.0
En estos países, Estados Unidos ha financiado retenes, drones de vigilancia, centros de procesamiento migratorio e incluso “zonas seguras” para frenar a quienes intentan llegar al norte. La frontera sur de México, que solía recibir más de mil migrantes al día, hoy ve llegar a menos de 100.
De acuerdo a declaraciones de Rubio en su visita a Centroamérica, el propósito es evitar que los migrantes inicien un viaje peligroso e ilegal que solo alimenta a las redes de tráfico de humanos y otros delitos que afectan a los Estados Unidos.
Mientras que Noem, desde la cárcel de El Salvador, envió un mensaje a los migrantes con problemas con las autoridades en Estados Unidos a que salgan del país norteamericano, ya que si no lo hacen los encontrarán, las arrestarán y terminarán en la prisión.
El Darién: de ruta de paso a barrera militar
Estados Unidos ha desplegado apoyo logístico, inteligencia y vigilancia aérea en esa región, cortando rutas y disuadiendo el paso de migrantes. El objetivo, según Marco Rubio, es “evitar que se expongan a redes de tráfico humano y rutas de alto riesgo”.
Sin embargo, organizaciones de derechos humanos han advertido que esta militarización de la migración podría aumentar la violencia contra mujeres, niñas y personas vulnerables.
El éxodo a la inversa: ahora quieren regresar
De acuerdo con cifras que han dado a conocer los propios venezolanos se estima que en Tapachula hay más de 2 mil varados de dicha nacionalidad, mientras que en Tuxtla Gutiérrez la cifra asciende a mil 500.
Los migrantes responsabilizan a las nuevas políticas migratorias del presidente estadounidense Donald Trump, quien asumió su segundo mandato el pasado 20 de noviembre, ya que no les permite ingresar al país norteamericano y les quitaron la cita del CBP One.
Además, los cambios en la política mexicana también han contribuido a la situación actual, pues les quitaron los autobuses y les dejaron de dar la Fórmula Migratoria Múltiple, que les daba 20 días para salir del sur al centro o norte del país.
Añadió que la disminución fue abrupta y ahora los migrantes buscan regresar a Centroamérica, así como a otras países sudamericanos por los cambios de políticas.
Incluso la Iglesia ha notado el cambio. El padre Heyman Vázquez, párroco de la iglesia Santiago Apóstol de Suchiate, señala que la migración en la zona prácticamente ha desaparecido.
“Si antes ingresaban un promedio de mil personas hoy están llegando, si mucho unas 100. Los cambios de las políticas migratorias de Trump los agarró ya en la travesía a ese país, en busca de mejores condiciones de vida para su familia”, externó
Puntualizó que la migración no parará por las necesidades que hay en los países expulsores de migrantes, pues los migrantes buscarán nuevas maneras y rutas para tratar de alcanzar los Estados Unidos, pues hay quienes han pasado la selva del Darién para llegar a México.
Tapachula: de campo de tránsito a ciudad en pausa
Las calles de Tapachula, antes repletas de tiendas improvisadas, mantas y largas filas frente a las oficinas del INM, hoy lucen casi normales. La población flotante ha caído un 80% en menos de un año. Ya no hay caravanas, ya no hay protestas masivas. Lo que hay ahora es un limbo.
“Muchos migrantes están atrapados aquí. No pueden avanzar ni retroceder”, comenta una voluntaria de una organización humanitaria en la ciudad. “Lo que vemos es desorientación, frustración… y miedo”.
Aunque el gobierno de Trump ha vendido esta estrategia como un éxito, los expertos advierten que el problema no desaparece: solo se ha desplazado. Las causas que obligan a millones a migrar —pobreza, violencia, crisis política— siguen vigentes. Lo que cambió fue el lugar donde se detiene la travesía.
Y mientras Tapachula recupera su rutina sin migrantes, el Darién y Centroamérica se convierten en la nueva frontera invisible de América.


































