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Locallunes, 7 de abril de 2025

Tapachula sufre por el “aguachicoleo”: el robo de agua afecta al 60% de las colonias

Pobladores perforan tuberías de la red principal de distribución de agua potable o se conectan a tomas de vecinos o familiares para ordeñarlas

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Marvin Bautista

Tapachula enfrenta una nueva amenaza: el “aguachicoleo”. Al igual que el robo de gasolina en los ductos de Pemex, cientos de usuarios han desviado u ordeñado las líneas de conducción de agua potable, provocando una pérdida estimada de 570 mil litros de agua por segundo.

De acuerdo con el Comité de Agua Potable y Alcantarillado de Tapachula (Coapatap), seis de cada diez usuarios se roban el vital líquido en la ciudad, a través del desvío de tomas clandestinas, en diversas zonas de la mancha urbana.

Para este tipo de robo, las personas perforan las tuberías de la red principal de distribución de agua potable o se conectan de las tomas de vecinos o familiares para ordeñarlas y abastecer de agua sus viviendas.

El ex director general del Comité de Agua Potable y Alcantarillado de Tapachula, César García, dio a conocer que este fenómeno delictivo tiene un impacto directo en miles de usuarios que ven violentado su derecho humano básico al tener acceso al vital líquido en sus hogares.

Dijo que el aguachicol afecta a más del 60 por ciento de las 550 colonias de la mancha urbana de Tapachula, pero principalmente, provoca un daño a los usuarios que sí pagan de manera puntual el servicio. 

Señaló que, si bien cada año el calentamiento global ha disminuido la captación y distribución de agua provocando una escasez generalizada, el robo de agua o aguachicoleo agrava estas condiciones precarias en varias colonias de Tapachula.

“En las más de 550 colonias de la mancha urbana de Tapachula se han detectado tomas clandestinas, ya que las familias se están robando el agua, cuya actividad ilegal agrava el problema de abasto del vital líquido en los hogares lo que es más perceptible durante la temporada de sequía”, abundó.

¿Cuál es el modo de operar de los aguachicoleros?

Detalló que es muy difícil combatir a los aguachicoleros porque estas personas perforan las tuberías en tramos que no están visibles (al interior de casas o patios), por donde conectan sus mangueras, las cuales la mayoría de las ocasiones entierran para no ser detectados.

Enfatizó que otros aguachicoleros se conectan directamente a la red de distribución de familiares, y con ello se surten del vital líquido, acaparando la distribución y no permitiendo que el agua llegue a otros hogares.

“El problema del aguachicol agrava la crisis de agua en Tapachula, porque estas personas se llevan gran cantidad de agua, no pagan ni un solo peso, cuentan con vital líquido la mayor parte del tiempo en sus hogares y hasta se dan el lujo de desperdiciarla’, acotó. 

Se roban el agua y se violentan cuando se las cortan

Rafael Alcabala, jefe de cortes del Comité de Agua Potable y Alcantarillado de Tapachula, expresó que combatir el robo de agua es complicado para el personal de este organismo porque muchos son agredidos por los aguachicoleros. 

Remarcó que cuando el personal detecta una toma clandestina la reporta al área de cortes, quienes acuden al lugar a verificar la situación, pero son recibidos por los aguachicoleros con agresiones verbales y físicas

Indicó que tanto los responsables de las lecturas de los medidores (lecturistas), como el personal de cuadrillas han sido agredidos físicamente con objetos, armas blancas y de fuego por las personas que se roban el agua.

“Varios compañeros han sido agredidos por las personas que se roban el agua, por lo que muchas veces prefieren ya no cortar la tubería clandestina y salvaguardar su integridad física, porque los aguachicoleros se comportan violentos”, externó.

Necesario que exista mano dura y sanciones económicas

De acuerdo con el jefe de cortes del Coapatap, a pesar de que el robo de agua es una actividad ilegal, los aguachicoleros no reciben algún tipo de sanción administrativa ni económica y solo son apercibido verbalmente. 

Alfredo de la Cruz Cordero, dirigente de la asociación Nueva Generación Vinculación Social, comentó que es necesario que las autoridades municipales interpongan sanciones económicas y enérgicas contra las personas que se roban el agua.

Expuso que dentro del Bando Municipal se deben estipular sanciones para quienes no sólo quebrantan la operatividad del Coapatap sino que también agravan la crisis del vital líquido en la ciudad.

“Es necesario que se apliquen sanciones enérgicas en contra de las personas que se roban el vital líquido, porque no es posible que dañen al organismo encargado del agua y que perjudiquen con sus actividades ilícitas a la demás población que sí paga por el servicio”, finalizó.

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