Joyas de Tapachula: Terminal de la Paulino Navarro, una casa con historia de los años 20
Una casa de 150 años guarda la memoria de los años 20, cuando era un lugar de lujo y diversión para la élite
Una casa de 150 años guarda la memoria de los años 20, cuando era un lugar de lujo y diversión para la élite

Marvin Bautista
En el corazón de Tapachula, en la 7a calle poniente entre central y 2a norte, se encuentra una casa que data de al menos 150 años, que de acuerdo al relato que Don Ernesto Castillejos Palacios contó al cronista independiente Jorge Villanueva, esta casa fue un lugar exclusivo y lujoso en la época de los fabulosos 20s del siglo pasado.
La casa, que se ubicaba en las orillas de la ciudad en aquel entonces, era un lugar de diversión y lujo para los adinerados visitantes, y funcionaba como un internado de muchachas jóvenes y bonitas que ofrecían sus servicios para entretener a los solicitantes.
Las mujeres que trabajaban allí eran de diferentes orígenes, incluyendo españolas, francesas, antillanas, centroamericanas y texanas.
Don Ernesto Castillejos Palacios, quien nació en Tapachula en 1916, contó que siendo niño solía ir a cuidar los equinos de los ricos propietarios que visitaban la casa, cuyos caballos estaban atados a las rejas de la propiedad, mientras sus jinetes ingresaban al lugar para divertirse.
La casa funcionó durante 13 años, hasta que la ciudad empezó a extenderse hacia esa zona y se construyeron casas habitación para familias, y la clausura de la casa marcó el fin de una época y un legado que se pierde en el tiempo.
A pesar de que la casa ya no funciona como tal, su historia y legado perduran en la memoria de quienes la conocieron, ya que actualmente son las oficinas de la terminal de Autotransporte Paulino Navarro, la empresa de transporte más antigua de Tapachula.
