diariodelsur
Localsábado, 28 de febrero de 2026

Tortitas en chipotle, sabor tradicional de Tapachula

Las tortitas de carne molida en salsa de chipotle siguen siendo un platillo cotidiano que reúne a la familia y conserva el sabor de hogar

Carlos Mejía

Un platillo con historia humilde

En Chiapas, donde la cocina combina herencias indígenas y mestizas, el uso del jitomate, la cebolla y el ajo como base de salsas es casi un ritual.

La carne molida, accesible y rendidora, se volvió parte esencial de los menús familiares, especialmente en tiempos donde alimentar a varios con poco era una necesidad constante.

Así nacieron estas tortitas: prácticas, económicas y llenas de sabor.

El corazón de la receta

En una cocina de Tapachula, la preparación comienza con un kilo —o medio kilo, según el número de comensales— de carne molida de res. Algunas familias mezclan mitad res y mitad cerdo para dar mayor jugosidad.

Una vez fritas y doradas por ambos lados, se retiran y reposan sobre papel absorbente. No están terminadas todavía. Falta el alma del platillo: la salsa de chipotle.

La salsa que une todo

La mezcla regresa al fuego. Hierve lentamente mientras la cocina se impregna de un aroma ahumado. Se ajusta de sal y, si se desea, se añade una cucharadita de consomé en polvo.

Al mismo tiempo, en otra olla se prepara la sopa de arroz: primero dorado en aceite, luego cocido con jitomate licuado y caldo hasta quedar suelto y rojo. En muchas mesas tapachultecas, no hay tortitas sin arroz al lado.

Más que comida, memoria

Quizá por eso, cuando el plato llega a la mesa y la salsa roja abraza la carne, no solo se sirve alimento. Se sirve historia. Se sirve hogar. Y en cada bocado, Tapachula vuelve a contarse a sí misma a través del sabor.

NOTAS RELACIONADAS

Más Noticias