En pleno Día de la Candelaria, lluvia sorprende y daña alfombras de aserrín en Tuxtla Chico
La intensa lluvia registrada la tarde de este lunes afectó una de las tradiciones más representativas en el municipio
La intensa lluvia registrada la tarde de este lunes afectó una de las tradiciones más representativas en el municipio

Connie Ramírez / Diario del Sur
La lluvia que se registró la tarde de este lunes sorprendió a habitantes del municipio de Tuxtla Chico en plena celebración del Día de la Candelaria, una de las festividades religiosas y culturales más importantes de la región, provocando daños en varias alfombras de aserrín que habían sido elaboradas desde temprana hora por vecinos y familias del lugar.
Como parte de esta tradición, cada 2 de febrero los pobladores se organizan desde la mañana para decorar las calles por donde, por la noche, realiza su recorrido la Virgen de la Candelaria. Las alfombras, confeccionadas con aserrín pintado de distintos colores, incluyen diseños religiosos, florales y símbolos alusivos a la festividad, y representan horas de trabajo colectivo, creatividad y devoción.
Sin embargo, la precipitación registrada durante la tarde lavó gran parte de estas obras efímeras, borrando los diseños y arrastrando el material, lo que dejó visibles los efectos del agua sobre el pavimento y el esfuerzo de quienes participaron en su elaboración. En cuestión de minutos, el trabajo realizado durante varias horas se perdió ante la fuerza de la lluvia.
La celebración del Día de la Candelaria en Tuxtla Chico forma parte de las festividades patronales del municipio y combina actos religiosos con expresiones culturales profundamente arraigadas. Además de la procesión nocturna, la fecha está marcada por la convivencia comunitaria, la participación de familias enteras y la preservación de tradiciones que se han transmitido de generación en generación.
Pese al impacto de la lluvia, la fe y el ánimo de los habitantes no se vieron completamente mermados. Algunos vecinos intentaron restaurar partes de las alfombras, mientras otros asumieron el hecho como un imprevisto propio de las celebraciones al aire libre, en las que el clima también juega un papel determinante.
El recorrido de la Virgen de la Candelaria se mantiene como el acto central de la noche, aunque este año estará marcado por la ausencia parcial de las coloridas alfombras que tradicionalmente acompañan su paso y que, en esta ocasión, quedaron a merced de la lluvia.