Banda de carteristas opera con engaños en el centro de Tapachula
La policía señala que la falta de denuncias dificulta detener a los responsables, quienes se camuflan y se aprovechan de los puntos ciegos en la vigilancia
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Un cuerpo masculino fue encontrado sin vida y atado en la colonia Barrio Nuevo, en la 13 Norte. Las autoridades mantienen una investigación y la identidad de la víctima aún es desconocida
Se cambian de ropa rápido para evitar ser reconocidos por sus víctimas / Miguel Rojas / Diario del Sur
Una banda de carteristas, principalmente de origen extranjero, opera en la zona Centro de Tapachula utilizando tácticas de distracción y velocidad manual para robar pertenencias de valor, principalmente a mujeres.
Los delincuentes trabajan en pareja, utilizando estrategias de distracción para llevar a cabo el robo. Uno de ellos aborda a la víctima con una pregunta o excusa, mientras el otro se encarga de sustraer la cartera o celular del bolso de manera rápida y sigilosa.
La banda opera en áreas concurridas de la colonia Centro, como las calles aledañas al parque Central, paraderos de transporte público, la zona del mercado y el Sendero Peatonal, donde sus víctimas son mujeres de todas las edades que transitan solas por estas áreas.
Los delincuentes se mantienen al acecho y abordan a sus víctimas de manera natural, utilizando excusas para distraerse y obtener el botín. Una vez que obtienen lo que buscan, se pierden entre la multitud, a menudo cambiándose de ropa para evitar ser identificados.
Una de las afectadas, de nombre Josefa N, de 50 años de edad, relató para Diario del Sur que hace una semana aproximadamente acudió a realizar unas compras para su hogar, decidió irse por el Sendero Peatonal y a punto de cruzar hacia el otro extremo del parque central Miguel Hidalgo, un hombre de complexión obesa se le acercó y se detuvo frente a ella obstruyéndole el paso, para preguntarle si sabía dónde se ubicaba el consulado guatemalteco, a lo que ella respondió no tener conocimiento, pero el hombre siguió insistiendo, mientras su cómplice le abría el bolso de mano de donde le sacó la cartera y el celular.
“No me di cuenta en qué momento me estaban sacando mis cosas de valor, ya que del primer tipo se escuchaba su relato muy convincente. Me di cuenta que me habían robado calles adelante, cuando estaba a punto de subir al colectivo ya no traía nada. Tras mi desesperación me puse a llorar para después entrar en crisis, pues traía por lo menos 3 mil pesos que me servirían para poder comprar una despensa, dinero que me había costado conseguir en horas de trabajo. Ya no quise pedir ayuda porque en ese momento no había policías cerca, además esa gente se había dado a la fuga rápido”, puntualizó.
Otro caso fue el de la señora Genoveva N, de 65 años, quien acaba de cobrar su apoyo de la tercera edad y al transitar justamente en el primer cuadro de la ciudad por la 6ª Norte y 3ª Poniente, una mujer de aproximadamente 25 años, que vestía blusa de color gris y pantalón de mezclilla, se le acercó argumentando que era venezolana. No tenía ni un peso para comer, por lo que la cuestionó si tenía algún trabajo en su hogar que se desempeñara para poder ganarse algo, ya que había hecho travesía y le dijo que la cosa se había puesto cada vez más difícil, pero que no tenía pensado ir en búsqueda del sueño americano. En tanto, un hombre se puso atrás de doña Genoveva y solo tardó unos segundos en sacarle de su bolso la cartera, además de un juego de llaves de una vivienda.
Los delincuentes siempre trabajan en pareja en zonas del centro y mercados de Tapachula / Miguel Rojas / Diario del Sur
“Nunca pensé que en pleno centro de Tapachula me pasara esta difícil situación, no me conduzco de mala fe, yo me llevé tremenda sorpresa cuando después de encontrarlos me fui a Coppel del Sendero Peatonal porque quería ver la manera de adquirir un refrigerador a crédito, pero me pedían mi identificación oficial junto con un enganche, por lo que me dispuse a sacar mi cartera y me llevé la peor sorpresa de mi vida al ver que me habían robado. Sólo agaché la cabeza y hasta la presión se me bajó. Los empleados de la tienda me auxiliaron y llamaron a mis familiares, quienes me llevaron al doctor, pero ya no pude recuperar nada, me dijeron que debería poner mi denuncia ante el ministerio público pero para mí es pérdida de tiempo, ya que la autoridad es muy lenta y piden muchos datos para accionar, eso me frustra como ciudadana”, recalcó.
Los policías que hacen los recorridos en el primer cuadro de la ciudad expresaron de manera extraoficial a este medio de comunicación, que los ladrones que están involucrados en esos robos considerados no violentos, utilizan mínimo a dos personas y que generalmente llevan puestas dos o tres playeras para tratar que no los ubiquen tras el hurto, además operan en zonas donde hay puntos ciegos para las cámaras de vigilancia de locales aledaños y hasta del mismo Escudo Urbano C5.
“Nos cuesta poder combatirlos, porque saben camuflajearse entre la multitud. Utilizan callejones, se suben a colectivos por separados, además lo más importante es que las víctimas no ponen su denuncia correspondiente por robo ante la Fiscalía General del Estado (FGE). No podemos nosotros aplicar el reglamento, ya que hasta ellos mismos alegan sus derechos. No te voy a negar, sí hemos detenido a algunos pero esconden lo robado en otros lados y a veces cuando queremos presentarlo no hay quien los sindique y todo queda simplemente en una falta administrativa, pero te soy sincero, sabemos que los integrantes son varios, ya que las víctimas siempre nos dicen características diferentes, por ello es un cuento de nunca acabar”.