Tendenciassábado, 20 de diciembre de 2025
Cómo identificar alcohol adulterado y evitar riesgos a la salud
La Profeco comparte una serie de recomendaciones para ayudar a los consumidores a identificar bebidas originales
Marcia Ramos / Diario del Sur
La Profeco comparte una serie de recomendaciones para ayudar a los consumidores a identificar bebidas originales
Marcia Ramos / Diario del Sur

Comprar una bebida alcohólica puede parecer una tarea sencilla; sin embargo, no siempre lo es. Al igual que ocurre con productos pirata como tenis, perfumes o bolsas, en el mercado también circula alcohol adulterado, cuyo consumo representa un riesgo grave para la salud.
Ante esta situación, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) comparte una serie de recomendaciones para ayudar a los consumidores a identificar bebidas originales antes de adquirir su tequila, ron o cerveza favorita.
El primer paso para detectar una bebida adulterada es verificar que cuente con etiqueta original, bien colocada y sin errores visibles. La botella no debe diferir de la presentación habitual de la marca. Tipografías extrañas, colores distintos o etiquetas mal pegadas son señales de alerta.
Otro punto clave es revisar la tapa y el cuello de la botella. Profeco recomienda asegurarse de que la etiqueta no cubra orificios ni tapones duros de acero o acrílico, ya que esto puede indicar que la botella fue abierta y rellenada. Una bebida original no debe mostrar signos de manipulación.
Las bebidas alcohólicas originales deben contar con el marbete, una banda metalizada, así como con el holograma de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). Si estos elementos están ausentes, rotos o alterados, lo más recomendable es no comprar el producto.
Antes de consumirla, se sugiere agitar ligeramente la botella y observar que el líquido no contenga residuos, polvo o partículas extrañas. El color, aroma, sabor y consistencia deben coincidir con los del producto original. Si algo no resulta familiar, es mejor no ingerirla.
El alcohol pirata no solo es de menor calidad, también puede contener sustancias tóxicas o ajenas a la fórmula original, lo que puede provocar malestares severos, intoxicaciones e incluso daños graves a la salud. De acuerdo con Profeco, estas bebidas suelen ser manipuladas sin control sanitario, lo que las convierte en un peligro latente para los consumidores.