¡Más vale prevenir! Consejos para evitar el robo de tu vehículo
Adoptar medidas preventivas no elimina completamente el riesgo, pero sí puede marcar una gran diferencia
Adoptar medidas preventivas no elimina completamente el riesgo, pero sí puede marcar una gran diferencia

Marcia Ramos / Diario del Sur
Tener un vehículo particular, ya sea automóvil o motocicleta, brinda comodidad y autonomía, pero también implica riesgos que no deben tomarse a la ligera. Ante el aumento de robos en diversas ciudades del país, autoridades y expertos en seguridad recomiendan tomar medidas de prevención y, sobre todo, actuar con sentido común para reducir las probabilidades de ser víctima de un delito.
La primera recomendación es clara: la vida está por encima de todo. En caso de enfrentar un intento de robo, lo más importante es no resistirse. Las pertenencias materiales pueden recuperarse; la vida, no. Por ello, en situaciones de peligro, lo mejor es mantener la calma y seguir las indicaciones de los delincuentes.
Sin embargo, más allá de reaccionar ante una emergencia, lo ideal es evitar llegar a ese punto. Para ello, es fundamental adoptar hábitos de seguridad en el día a día.
Adoptar medidas preventivas no elimina completamente el riesgo, pero sí puede marcar una gran diferencia. Estar atento, informado y actuar con responsabilidad es, hoy más que nunca, una necesidad.
Rutas y rutina, bajo vigilancia propia: Uno de los errores más comunes es caer en la rutina. Usar siempre las mismas rutas o estacionarse en los lugares más cercanos, pero no necesariamente los más seguros, puede convertir a una persona en blanco fácil para la delincuencia. Por eso, planear los trayectos con anticipación y alternar caminos puede dificultar que alguien detecte patrones.
Objetos a la vista, un riesgo innecesario: En automóviles, dejar objetos de valor visibles desde el exterior, como bolsos, celulares o mochilas, incrementa el riesgo de que el vehículo sea violentado. Lo mismo ocurre con las motocicletas: es común ver artículos personales colgando o sobre el asiento, lo que atrae a los delincuentes. Guardar todo en compartimientos cerrados y no descuidar pertenencias es una regla básica.
Durante el tránsito, especialmente en semáforos o zonas poco concurridas, es importante mantener las ventanas del vehículo cerradas. Si se viaja en moto, se debe permanecer atento al entorno en todo momento. Evitar distracciones con el celular, tanto para conductores como pasajeros, es una medida preventiva contra robos y accidentes.
Dónde estacionar, una decisión clave: El lugar en el que se deja un vehículo puede marcar la diferencia. Se debe evitar estacionarse en calles oscuras o poco transitadas, incluso si eso implica caminar unos metros más. Los sitios con vigilancia, cámaras o afluencia de personas brindan mayores garantías de seguridad.
Tecnología y prevención: Existen múltiples dispositivos que pueden ayudar a disuadir o dificultar el robo de un vehículo: candados para llantas o manubrios, bloqueadores de pedales, alarmas con sonido, sistemas GPS, marcación de piezas, e incluso guayas para llantas de repuesto. Invertir en estos mecanismos puede ahorrarle a los propietarios pérdidas mayores a futuro.
Mantener la calma salva vidas: Finalmente, si una persona se ve amenazada, lo mejor es no oponer resistencia. Conservar la calma, observar el entorno con discreción y actuar con prudencia puede salvar vidas. Ante sospechas, lo ideal es dirigirse a zonas con presencia de autoridades o a espacios públicos concurridos.