Con cerca de un centenar de participantes a lo largo de su historia, el formato dejó presentaciones memorables. Rolling Stone ha destacado estos como los mejores MTV Unplugged de todos los tiempos:
Neil Young (1993)
Alicia Keys (2005)
Soda Stereo (1996)
Mariah Carey (1992)
LL Cool J / A Tribe Called Quest / De La Soul (1991)
Luego del robo de 12 toneladas de KitKat, varias marcas, y hasta cuentas oficiales dentro de gobiernos, aprovecharon la ola en redes para tomar con humor le atraco
La plataforma eliminará el soporte en celulares y dispositivos antiguos que no cumplan con los nuevos estándares de seguridad, compatibilidad y rendimiento
Entre los múltiples conceptos que MTV regaló al mundo, MTV Unplugged ocupa un lugar especial / Cortesía / MTV Music
La noche del 31 de diciembre, mientras el calendario se preparaba para despedir un año más, también se apagaba una señal que durante más de cuatro décadas acompañó la vida, los sueños y la identidad musical de millones de personas en el mundo: MTV dejó de transmitir como canal de televisión tradicional.
Desde aquel histórico arranque en 1981 con “Video Killed the Radio Star”, Music Television no solo cambió la manera de escuchar música, sino también de verla, sentirla y vivirla. MTV fue vitrina, trampolín y testigo del nacimiento de ídolos, modas, géneros y movimientos culturales. Ahí se estrenaron videoclips que hoy son parte de la memoria colectiva, como Thriller de Michael Jackson, que redefinió el concepto de espectáculo audiovisual.
Durante años, el canal estadounidense impulsó a artistas de rock, pop, rap, grunge, metal y música latina, convirtiéndose en una brújula cultural para varias generaciones. MTV no solo programaba música: marcaba tendencias, dictaba estilos y acompañaba momentos íntimos de quienes crecieron frente a la pantalla.
Entre los múltiples conceptos que MTV regaló al mundo, MTV Unplugged ocupa un lugar especial. Estas jornadas musicales permitieron ver a artistas consagrados y emergentes en su versión más íntima, despojados de artificios, apostando todo a la voz, los arreglos y la emoción.
El cantautor canadiense ya tenía experiencia en sesiones acústicas, aunque con antecedentes poco satisfactorios. Tras abandonar una presentación en el Teatro Ed Sullivan de Nueva York y negarse a publicar Last Trip to Tulsa, MTV le dio una nueva oportunidad en Los Ángeles. Ahí, Young reinterpretó temas como Stringman y Like a Hurricane, versiones que finalmente vieron la luz y reconciliaron al artista con el formato.
Aunque el auge del Unplugged fue en los años noventa, el nuevo milenio también dejó joyas. En el Brooklyn Academy of Music, Alicia Keys demostró por qué era una de las voces más sólidas de su generación. Interpretó clásicos como If I Ain’t Got You y A Woman’s Worth, además de un emotivo cover de Wild Horses junto a Adam Levine.
Gustavo Cerati no estaba convencido, pero la insistencia de MTV logró reunir a la banda en Miami. En medio de rumores de separación, Soda Stereo grabó una sesión más relajada, luego publicada como Comfort y música para volar. Con colaboraciones de Andrea Echeverri y homenajes a Luis Alberto Spinetta, el Unplugged fue un preludio de su despedida.
Rodeada de dudas sobre su capacidad vocal en vivo, Mariah Carey aceptó el reto. Desde los estudios Kaufman Astoria, silenció a los críticos con interpretaciones impecables de Vision of Love, Emotions y un inolvidable cover de I’ll Be There, confirmando su lugar entre las grandes voces de la música.
Bajo el título Yo! Unplugged Rap, MTV abrió el formato al hip hop. Esta sesión histórica mostró que el rap también podía brillar sin pistas ni beats electrónicos. A Tribe Called Quest destacó como uno de los grupos más influyentes de su generación.
Golpeado por tragedias personales y luchas internas, Clapton ofreció una de las sesiones más memorables del formato. Tears in Heaven y la versión acústica de Layla se volvieron definitivas, mientras el guitarrista regresaba a sus raíces blues con temas como Walking Blues y Rollin’ & Tumblin’. Fue, además, el Unplugged más exitoso comercialmente, con ventas de decenas de millones de copias y múltiples premios.
Tras dos años sin tocar en vivo, la banda regresó en la Academia de Música de Brooklyn. Con un Layne Staley visiblemente afectado por sus adicciones, el grupo ofreció versiones desgarradoras de Rooster, Down in a Hole y No Excuses. Una joya cruda y honesta.
Acompañado por The Roots, Jay-Z llevó su repertorio a un terreno íntimo y sofisticado. Canciones como Big Pimpin’ y Hard Knock Life cobraron nueva vida en una sesión que hoy solo existe en formato físico, aumentando su carácter de pieza de culto.
En pleno ascenso tras el lanzamiento de Ten, Pearl Jam trasladó su debut al formato acústico casi sin ensayos. El resultado fue una conexión inmediata con el público y versiones memorables de Black, Jeremy y State of Love and Trust.
El MTV Unplugged in New York de Nirvana es considerado el mejor de la historia. Kurt Cobain apostó por un setlist arriesgado, con pocos éxitos y múltiples covers. Las interpretaciones de Come As You Are, All Apologies y The Man Who Sold the World —superando incluso a la original de David Bowie— quedaron grabadas en la memoria colectiva. La atmósfera solemne anticipó el trágico final de Cobain, en una de las últimas presentaciones de la banda.
Aunque MTV cerró su señal, su influencia permanece intacta. Sus imágenes, sonidos y momentos siguen vivos en plataformas digitales y, sobre todo, en la memoria de quienes crecieron con la música como identidad. Porque MTV no solo fue un canal: fue una época, una emoción y una forma de entender el mundo a través de la música