Tendenciaslunes, 25 de agosto de 2025
Agua y rendimiento: cuánto beber para tu mejor carrera
Beber la cantidad correcta de agua es esencial para mantener el rendimiento y la seguridad al correr
Connie Ramírez / Diario del Sur

El agua es un recurso vital, y para los corredores su consumo correcto puede marcar la diferencia entre una carrera exitosa o un esfuerzo agotador. Aunque beber “cuando se tiene sed” parece suficiente, el alto rendimiento exige un enfoque más consciente. Especialistas advierten que mantener niveles adecuados de hidratación no solo evita la fatiga, sino que protege al cuerpo de problemas graves como el golpe de calor.
Al correr, el cuerpo pierde líquidos principalmente a través del sudor y la respiración. Según Monique Ryan, nutricionista deportiva, “el calor generado por los músculos provoca sudoración; cuanto más calor produces, más sudas”. Este proceso es clave para regular la temperatura corporal, y si no se repone el líquido perdido, los músculos reciben menos sangre, el corazón se esfuerza más y la carrera se vuelve más complicada.
Factores como la temperatura y la humedad aumentan la pérdida de líquidos. Ian Klein, especialista en fisiología del ejercicio, señala que incluso una humedad moderada dificulta la evaporación del sudor, elevando la necesidad de hidratación. Por eso, mantener un buen suministro de agua durante el entrenamiento es crucial, según Brian St. Pierre, director de nutrición de Precision Nutrition.
Los signos de deshidratación incluyen mayor frecuencia cardíaca, fatiga, mareos y dificultad para concentrarse. La pérdida de apenas el 2% del peso corporal puede afectar significativamente el rendimiento y los niveles de electrolitos como sodio, potasio y magnesio, esenciales para la función muscular y nerviosa.
Las estadísticas generales sugieren que las mujeres consumen alrededor de 2.5 litros diarios y los hombres 3.5 litros, incluyendo líquidos y alimentos ricos en agua. Para entrenamientos prolongados, se recomienda beber entre 700 ml y un litro por hora, tomando pequeños sorbos de manera constante. Pesarse antes y después de correr ayuda a calcular la reposición exacta de líquidos.
Para mantener la hidratación en movimiento, existen opciones como botellas portátiles, cinturones o chalecos con bolsas de agua. En carreras largas, es recomendable reponer electrolitos mediante bebidas deportivas o geles, especialmente cuando el esfuerzo supera las dos horas o hace mucho calor.
Finalmente, los expertos insisten en que la prevención es clave: hidratarse correctamente antes, durante y después de la carrera optimiza el rendimiento y protege la salud. Como regla práctica: una carrera bien hidratada es una carrera más feliz y segura.