Tendenciasdomingo, 27 de abril de 2025
El tapir, un tesoro en peligro que habita en Chiapas
A pesar de su importancia, enfrenta amenazas como la caza furtiva, la deforestación y los atropellamientos
Connie Ramírez / Diario del Sur

En las selvas húmedas y montañosas del sureste de México, especialmente en Chiapas, habita uno de los mamíferos más antiguos del planeta: el tapir (Tapirus bairdii), también conocido como tapir centroamericano. Este impresionante animal, emparentado con los caballos y rinocerontes, es considerado una especie importante para el equilibrio ecológico de los bosques tropicales, pero hoy enfrenta una grave amenaza de extinción.
El tapir se caracteriza por su cuerpo robusto, pelaje oscuro y una trompa corta y flexible que utiliza para alimentarse de hojas, frutos y brotes tiernos. Puede pesar entre 150 y 300 kilogramos y es un excelente nadador, lo que le permite moverse con facilidad entre los ríos y lagunas de la selva chiapaneca.
En Chiapas, los tapires encuentran refugio en áreas protegidas como la Selva Lacandona y la Reserva de la Biosfera Montes Azules, donde aún es posible observarlos en libertad. Sin embargo, la caza furtiva, la pérdida de hábitat debido a la deforestación y la expansión agrícola, así como los atropellamientos en carreteras, han reducido drásticamente sus poblaciones.
Diversas organizaciones ambientales y comunidades locales trabajan para su conservación, promoviendo la educación ambiental, la vigilancia comunitaria y proyectos de ecoturismo que valoren la riqueza natural del estado sin destruirla. Además, el tapir está protegido por leyes nacionales e internacionales que prohíben su caza y tráfico.

Conservar al tapir en Chiapas no solo significa proteger una especie milenaria, sino también preservar la salud de los ecosistemas y la biodiversidad que hace único a este estado del sur de México. Su protección es una tarea compartida que requiere del compromiso de autoridades, científicos, comunidades y ciudadanos.