Alitas de pollo: Preparadas con salsa buffalo, BBQ o picante, son uno de los snacks más representativos del Super Bowl. Su sabor intenso y facilidad para servirse las convierten en una opción ideal para acompañar todo el partido.
Papas gajo al horno: Ofrecen una alternativa más ligera a las papas fritas, sin perder textura ni sabor. Se pueden sazonar con especias y acompañar con aderezos.
Nachos con queso y jalapeño: Destacan por su rapidez de preparación y versatilidad, ya que admiten ingredientes adicionales como carne, frijoles o guacamole.
Dedos de queso empanizados: Aportan un contraste crujiente y suelen ser de los primeros en terminarse, especialmente entre el público joven.
Mini hot dogs: Prácticos y rendidores, funcionan como una opción sencilla que no requiere cubiertos y agrada a todo tipo de asistentes.