Talquián: un refugio natural y gastronómico a los pies del Tacaná
Con más de 500 habitantes, el ejido ofrece clima fresco, miradores y café de altura como parte de sus atractivos
Con más de 500 habitantes, el ejido ofrece clima fresco, miradores y café de altura como parte de sus atractivos

Alejandro Gómez
Ubicado en las faldas del majestuoso volcán Tacaná, el ejido Talquián, en el municipio de Unión Juárez, es un paraíso natural caracterizado por su clima fresco y sus espectaculares miradores, que ofrecen vistas impresionantes de la región.
Este entorno privilegiado no solo atrae a los amantes del ecoturismo, sino que también es el hogar de una de las actividades económicas más importantes para sus habitantes, así como la producción de café de altura.
Con una altitud que supera a los 160 metros sobre el nivel del mar, su clima fresco con temperaturas que pueden alcanzar hasta 16 grados o menos crea las condiciones ideales para su población de más de 500 habitantes.
Gracias a su ubicación y a las condiciones climáticas ideales, el café cultivado en Talquián es reconocido por su alta calidad y aroma excepcional, siendo una de las principales fuentes de ingreso para las familias del ejido.

Junto a esta actividad, el cultivo de flores y otros productos agrícolas complementan la economía local, permitiendo a los productores mantener vivas las tradiciones del campo y el arraigo a la tierra.
Además de su riqueza agrícola, Talquián se distingue por sus impresionantes paisajes naturales, con miradores que ofrecen vistas únicas de las montaña del sur del México que está rodeado de naturaleza.

Cada año, Talquián recibe a miles de familias de la región del Soconusco el primero de enero, quienes llegan a disfrutar de su clima privilegiado y su rica gastronomía, siendo el café, el chocolate y el tradicional caldo de gallina los protagonistas.
Su exuberante vegetación de este rincón de Unión Juárez es un ejemplo de armonía entre la naturaleza y el trabajo de su gente, consolidándose como un destino ideal para quienes buscan disfrutar de la belleza del volcán Tacaná y conocer de cerca la labor de los productores de café y flores.
