Prodigiosa (Brickellia cavanillesii) es una planta medicinal originaria de México que se usa en la medicina tradicional para entre otras cosas “curar la cruda”. Esta hierba puede alcanzar 2 metros de altura, tallos ásperos y rojizos, hojas grisáceas y ciliadas en los bordes, flores amarillas, frutos pequeños y espinosos que se abren al secarse.
Es originaria de América del Norte y América Central. Crece principalmente en el centro de México y suroeste de Estados Unidos, donde ha sido utilizada por diversas culturas indígenas. También se encuentra en Guatemala y Honduras. Esta especie prospera en climas cálidos y secos.
En el Siglo XX, el Instituto Médico Nacional relata su uso eupéptico, antipirético, aperitivo, antipalúdico y para gastralgia. Posteriormente, Maximino Martínez la señala como antipalúdico, antiparasitario, antipirético, contra la bilis, eupéptico, irritación de la sangre, sialagogo y tónico.
Así mismo Luis Cabrera, la cita para: angiocolitis, como antidisintérica, aperitiva, para la cirrosis, colecistitis, enterocolitis, como eupéptica y para la gastroenteritis. Finalmente, la Sociedad Farmacéutica de México la describe como: diaforética, eupéptico, hipoclorhidria y tónico.
Ahora bien, dentro del amplia oferta de las etnobebidas, se encuentra la prodigiosa, como licor tradicional que actualmente se puede encontrar en algunas cantinas y boticas de Querétaro, particularmente porque a esta bebida ancestral se le atribuye el prodigio de “curar la cruda”, hablamos de un líquido de color oscuro y sabor amargo, que se prepara con la planta prodigiosa macerada en alcohol de caña de azúcar, y se le añaden otras hierbas como ajenjo, laurel o ruda.
Este legado herbolario ha sido utilizado desde la antigüedad por sus propiedades curativas, suele emplearse en la medicina tradicional mexicana para tratar gran variedad de malestares y enfermedades, se puede utilizar como infusión, cataplasma y tópica.