Desde antes de su nacimiento como tal, México ha sido venero de talentos musicales que han marcado sus diversas etapas históricas con enorme claridad estética.
Hablo de todas nuestras regiones y de nuestros grandes de la composición, el canto y la interpretación instrumental.
Y es que al inicio de año, con la cuesta de enero y culminado el gran puente conocido como de Guadalupe-Reyes, parece percibirse en general cierto clima de pesadez, de renovadas incertidumbres, de retos comunes… Y ante ello, uno de los mejores alivios es el de la música.
Y en eso sí los mexicanos somos distinguidos quizá por la naturaleza de nuestro entorno, con infinidad de bendiciones que nos aligeran y alegran.
Nuestra historia tiene mucho de ello.
Un viejo periodista amigo, Juan Ibarrola (qepd), me decía hace años que uno de sus mayores entusiasmos al viajar por el mundo del siglo pasado había sido constatar la presencia y alegría de la música mexicana en los países que había recorrido.
Me hablaba de Países Bajos y el aprecio por nuestra gran cantante folklórica María de Lourdes; de Lola Beltrán que se había presentado en el Olimpia de París; de los Hermanos Zavala quienes habían sido ovacionados en Berlín durante más de 20 minutos en una de sus presentaciones –los Zavala habían ido a Europa contratados por un mes
y pasaron allá dos años en giras en los años 60-; me habló también el buen Juan de cantantes de ópera como Oralia Domínguez, Belén Amparán, Roberto Bañuelas y Francisco Araiza, entre otros más, quienes habían triunfado en Viena, Milán, Madrid, Munich, París, Zurich…
A lo anterior, añadía, era creciente la fama de grupos nacionales, tanto en América Latina como de Europa, destacando al Mariachi Vargas, al trío Los Panchos y al grupo de danza folklórica de Amalia Hernández. Hoy los anaqueles del tiempo han cambiado. Con las redes sociales se han multiplicado las posibilidades de apreciación musical. Son millones los que de un día para otro pueden conectarse en cuerpo y alma a sus artistas preferidos, desde la música sinfónica a la popular y regional.
Relacionado a Querétaro es gratificante conocer la enorme cantidad, millones, que recurren a videos de fiestas o concursos de huapango en nuestra Sierra y Semidesierto, subidos entre otros, por #Ranchero Queretano en los que se advierte además la conexión establecida con muchos de nuestro migrantes; aparecen en algunos de los videos más vistos, San Joaquín, Pinal, El Aguacate, Santa María Álamos, Jalpan, Agua Zarca, junto a otros de fiestas populares de los estados en que se canta y baila el huapango.
Nuestros tiempos han realizado el milagro de que las conexiones puedan ser de amplitud casi universal. Son miles los que en horas pueden coincidir en el gusto por determinados estamentos musicales en todo el mundo. La música hoy puede ser en pocas horas, refugio, abrazo y expresión de unanimidad o diversidad de sentimientos, de
sublimaciones compartidas y de guiños terapéuticos de alivio que buscan y pueden estimular el buen ser.
Ha de reconocerse que parte de lo que conocemos hoy y que nos identifica musicalmente viene del siglo XIX con el Porfiriato, y posteriormente con música uncida a la gesta revolucionaria de 1910.
En el Porfiriano los compositores mexicanos absorbieran las tendencias musicales de Europa y de otros países de América. Por un lado, las principales influencias vinieron de Italia, Francia, España y Alemania; por otro lado, de Estados Unidos y Cuba.
La influencia europea se puede notar en las obras de Ricardo Castro en especial el Vals Capricho, aunque tiene música superior que se interpreta poco, como sus sinfonías y conciertos para piano y violonchelo.
En mayo de 1911, cuando Porfirio Díaz abordó el Ypiranga rumbo al exilio, fue despedido con el vals “Dios nunca muere” del compositor oaxaqueño Macedonio Alcalá, su paisano.
En ese entonces, los valses más populares de compositores mexicanos fueron: Vals Poético de Felipe Villanueva; Vals Capricho y Aires Nacionales Mexicanos de Ricardo Castro; Sobre las Olas y Carmen de Juventino Rosas; Club verde de Rodolfo Campodónico; Viva mi Desgracia de Francisco Cárdenas; Cuando escuches este vals de Ángel J. Garrido; Arpa mágica de Abundio Martínez y Alejandra de Enrique Mora Andrade.
Por esos tiempos -1890- Salvador Morlet escribió la polka “Las Bicicletas”, de gran popularidad aún hoy en día.
Respecto a marchas bélicas, la marcha Dragona del michoacano Isaac Calderón fue de las más populares; se cuenta que en 1909 el Kaiser Guillermo II solicitó, y obtuvo, el permiso de Porfirio Díaz para que su guardia personal la interpretara.
Por otra parte, a Genaro Codina compositor zacatecano se deben dos marchas: la famosa Zacatecas y la marcha Porfirio Díaz que casi desconocida fue rescatada por Carlos Esteva Loyola de la Orquesta Clásica de México, el 10 de mayo de 2015.
Todo lo anterior viene a cuento porque hace algunos meses con cierta renuencia, pues no me considero rockero – sé muy poco del tema - accedí a la sugerencia de un amigo quien me pidió escuchar a una banda de tres jóvenes regiomontanas que “la están haciendo en Europa, Australia, Canadá, Sudamérica y Estados Unidos” y que se presentaron con éxito en el auditorio Josefa Ortiz de Domínguez de Querétaro el 8 de diciembre de 2023 al culminar extensa gira internacional y nacional de ese año.
Y las escuché: primero por condescender, luego por interés y finalmente por gusto.
Como muchas bandas del mundo cantan especialmente en inglés aunque también tienen temas en español.
Se trata de tres jovencitas, Daniela, Paulina y Alejandra que tienen actualmente 25, 23 y 20 años… y que llevan diez tocando juntas. Se iniciaron con clases de piano en su infancia y después, gracias a un videojuego se interesaron más por el rock.
Su padre es ingeniero amante de la música en general al igual que su madre.
He de decir que es evidente que tienen talento, creatividad, disciplina y presencia. He de decir también que no han faltado críticos que más con argumentos que me parecen baladíes han cuestionado su innegable éxito.
Pero honestamente creo que son una gran banda que han devuelto al rock en general –no soy capaz de encasillarlas- el papel innovador y propulsor del cambio que en alguna ocasión, no hace mucho, tuvo.
Para explicarlo mejor, concluyo con una nota textual que un admirador -@confuxio2- del otro lado del Atlántico, escribió recientemente: “Tengo 62 años y he escuchado mucha música, The Warning son un fenómeno digno de estudio y lo digo en serio, chicas del siglo XXI que se criaron con la música del siglo XX de las grandes bandas que todos admiramos, pero se dieron a conocer básicamente por la tecnología del siglo XXI sus inicios en el piano clásico siendo unas bebés, todas las miles de horas de práctica en sus respectivos instrumentos, las miles de horas ensayando como banda, siempre con entusiasmo, alegría y disfrutando de lo que hacen (que es la parte que vemos en sus conciertos en vivo y nos engancha) esa alegría, amor y autenticidad solo recuerdo haberla visto en mis adorados Van Halen, sobre todo la conexión entre Eddie y Alex (los hermanos Van Halen) y se nota en vivo cuando una banda sale solo a tocar sus temas correctamente o cuando salen a darlo todo porque lo viven y me atrevo a decir que TW nacieron para ello.
Otro aspecto sorprendente es la calidad de sus composiciones, letras, armonías, ritmos, canciones que cada vez que las escuchas descubres nuevos matices, impresionante que desde el 2015 ya tuvieran ese nivel intelectual para componer su primer EP, talento y trabajo duro. Escuchar sus grabaciones de estudio es maravilloso, ver conciertos de ellas en Youtube es sublime, pero verlas en vivo es otra cosa, ahí está el punto fuerte de las chicas y donde comienza la adicción a la banda, en vivo suenan brutal y para los que dicen que el “Keep me fed” –su última producción- suena muy procesado, comprimido y pasado de efectos (opinión que comparto en parte, nada que ver con el magnífico ERROR que suena más natural y orgánico) escuchar los temas del KMF en vivo es una gran experiencia, sonido rockero y muy potente, la voz de Dany espectacular! y mejorando cada vez más, SICK, Automatic Sun, HYCAD en vivo te ponen los pelos de punta y dejan muy claro que son un power trío descomunal capaz de todo, por supuesto también todo el repertorio que escuché en Madrid el 4 de Abril, 16 canciones, se hizo un poco corto pero salí siendo más fan de lo que era, en vivo son otra cosa, quien tenga oportunidad de verlas que no lo piense dos veces, uno de los mejores si no el mejor concierto en vivo que he visto, lo mejor de todo es que desde hace 2/3 años es que “empezaron” a tener éxito y conciertos internacionalmente, siempre avanzando, mejorando y sorprendiendo, tienen a su favor que son muy jóvenes, así que no me puedo imaginar en qué nivel estarán dentro de 5 años, al paso que van serán referencia obligada en el rock (ya lo son) Espero verlas por segunda vez el 11 de abril 2025 en Madrid”.