BURLA. Cómo han cambiado las jerarquías, que ahora hasta la representante designada por Canirac, Citlali Hernández, se la juega a mentir, quedar mal o de plano engañar al secretario estatal de Gobierno, Carlos Alcaraz, quien sugirió acabar con el caudillismo de Rosalinda Hernández y Octavio Mata en el gremio restaurantero y otorgar la mitad del comité directivo a sus detractores para equilibrar el mando. En eso quedaron, pero…
BAÑO. Citlali no sólo “le dio el avión” al funcionario asistiendo a una junta con el opositor Ricardo Brieño hace una semana, sino que a los 2 días (para que vean de qué lado masca la iguana) organizó ella su propia reunión con socios… y no encontró una mejor sede que el restaurante de la renunciante lideresa Rosalinda Hernández, a donde por supuesto que no asistieron los de la planilla “Canirac para Todos”. Para rematar, y que lo entiendan bien clarito en Segob, tampoco les dio espacio a los detractores en el comité. Sin miedo al éxito, papá.
OOOPS... Y hablando de osos, el regidor morenista Fernando Flores recibió una sopa de su propio chocolate. Acostumbrado a ser el que acusa, señala y gritonea, en la última sesión del Cabildo capitalino él recibió gritos y acusaciones por parte de ciudadanos a los que les quedó mal.