Desde backstage / ¿Cuántas vidas más para que se tomen en serio los conciertos?
El show no debe continuar si la seguridad no está garantizada.
Porque la vida de nadie —ni la de quienes pagan un boleto, ni la de quienes documentan lo que ocurre— debe estar en riesgo por un espectáculo mal planeado.
Ya es momento de entenderlo: la música une, emociona y nos da vida… pero nunca debe quitárnosla.















