El toque femenino / No son solo animales o mascotas, mucho menos son números, son “seres sintientes” y merecen respeto
Los animales no necesitan nuestra lástima; necesitan nuestra voz. Protegerlos es proteger lo mejor de nosotros y convertirlo en compromiso. Porque el cambio empieza en casa, se ejerce en la calle y se sostiene cuando la sociedad decide no callar.
Porque el dolor bajo ninguna circunstancia desaparece o se esfuma cuando se soslaya y menos aún cuando buscan silenciarlo y reducirlo a números encerrados en vergonzosas jaulas.

















