La autoridad municipal indicó que la autorización corresponde a la Secretaría de la Defensa Nacional, mientras que el municipio verifica medidas de seguridad. El uso está vinculado a actividades religiosas.
Desde 1988, el grupo de teatro Entre Bambalinas ha encabezado la representación escénica en la localidad; se estima una derrama económica de 2 millones 180 mil pesos solo por esta actividad
TecDroid obtuvo el Impact Award en el Regional de Monterrey de la FIRST Robotics Competition; cinco equipos de PrepaTec participarán en el evento en Houston.
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La relación entre México y Estados Unidos vuelve a entrar en una etapa compleja con Trump en la presidencia. Su estilo directo, confrontativo y basado en presiones bilaterales ya ha comenzado a reflejarse en la agenda conjunta. Las amenazas de imponer aranceles han vuelto a aparecer como mecanismo de presión, particularmente en temas migratorios y de seguridad fronteriza. Por ahora, el gobierno mexicano ha logrado evitarlas, pero el mensaje es claro: Trump no ha cambiado su visión ni su forma de negociar.
En este contexto, uno de los puntos más relevantes será la revisión del T-MEC, prevista para 2026 pero que comenzará a discutirse formalmente el próximo año. El tratado ha sido clave para sostener la integración comercial en América del Norte, pero bajo la lógica proteccionista de Trump, no será extraño que busque modificarlo en función de sus intereses políticos y electorales, sin importar el impacto real en las cadenas de valor compartidas.
A la ecuación se suma Canadá, que recientemente cambió de ministro responsable de comercio exterior. Será fundamental observar cuál será el estilo que adopte para sentarse a la mesa de negociación: si mantiene una postura alineada con México como en ocasiones anteriores, o si toma distancia para proteger sus propios intereses. En cualquiera de los escenarios, la relación trilateral deberá rehacerse bajo nuevas reglas implícitas y una dinámica mucho más volátil.
La diplomacia mexicana tendrá que fortalecer los canales con Ottawa, no solo como contrapeso ante Washington, sino como una oportunidad para presentar propuestas conjuntas que den estabilidad al bloque. El verdadero reto será evitar que el T-MEC se convierta en rehén de las agendas electorales o los impulsos ideológicos de cualquiera de los tres gobiernos.
México enfrenta, nuevamente, la necesidad de responder con inteligencia, firmeza y unidad. El reto no es menor: proteger el acceso al mercado más grande del mundo mientras se preservan principios básicos de soberanía y dignidad nacional. Además, será indispensable que los sectores productivos y los actores políticos trabajen con una visión de Estado, no de coyuntura.
El estira y afloja ha comenzado. Y aunque parezca un deja vu, esta etapa exigirá una estrategia distinta: más técnica, más coordinada y menos reactiva. Trump es el mismo, pero el mundo ha cambiado. Y México también debe demostrar que ha aprendido de su historia reciente.