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Análisisjueves, 8 de mayo de 2025

Rompe el silencio / ¡Deja te cuento algo de mí!

¡Deja te cuento algo de mí!, Soy madre de cuatro hijos, pero te hablaré de uno en particular, Luis.

Trataba de convencerme de que no había de qué preocuparse, pues estudiaba y tenía buenas calificaciones, trabajaba, siempre llegaba a dormir, “tarde, pero llegaba”.

Después empecé a buscar culpables: Mi divorcio con su papá, sus amigotes, los compañeros de la facultad, etc.

Yo me sentía a ratos enojada, preocupada, triste, angustiada y muy culpable. 

Al estarlo esperando empezaba mi preocupación “¿le habrá pasado algo?”, me enojaba y si llegaba me tranquilizaba, pero también enojada, ya que tenía que irme a trabajar temprano y desvelada.

A los pocos días se repetía la historia, cada vez más frecuente y con más consumo.

Me preguntaba ¿Qué hice mal? ¿Por qué mi hijo no hace el esfuerzo para dejar de beber?

La locura. Dado que esta enfermedad tiene aparejados los problemas financieros, por lo tanto, cuando me pedía dinero prestado que porque lo necesitaba “con urgencia” le prestaba porque yo me decía, “si tienes y puedes” y al final le prestaba.

Pero cuando le cobraba, se molestaba y por supuesto no me pagaba, por lo que yo me enojaba mucho diciéndome, ¡pero si ya lo sabía que eso iba a pasar! Locura total.

Al final, la respuesta a mis preguntas la escuché cuando afortunadamente llegué a un Grupo de Familia Al-Anon y Alateen; donde me dijeron que el alcoholismo es una enfermedad, que nosotros no la causamos, no la controlamos y no la curamos.

¡Qué alivio para mi conciencia! Y entender que es progresiva y mortal si no se atiende.

El programa de Al-Anón me da las herramientas necesarias para mi recuperación por la afectación en la convivencia con un alcohólico, siga bebiendo o no, incluso si vivo o no con él. 

 Le dije que se podía llevar todo lo que tenía en su recámara y algo más.

Desde entonces vivo con tranquilidad, sigo conociéndome un poco más y ha mejorado mucho mi relación con mi hijo.

En Al-Anon también aprendí lo que es el desprendimiento con amor.

Al-Anon es una hermandad donde son bienvenidos todos los familiares de los alcohólicos: padres, cónyuges, hijos, tíos entre otros, incluso amigos que crean que la forma de beber de otra persona ha afectado su vida.

Alateen es el segmento de Al-Anon para los adolescentes de 12 a 20 años. 

Madre agradecida de Grupos de Familia Al-Anon y Alateen

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