Caravana de payasos dibujó una sonrisa en los queretanos
Más de cien artistas de Querétaro y otras partes del país, salieron a las calles para celebrar su día con regalos y shows gratuitos
Donna Oliveros
Hoy, una caravana de payasos le cambió el rostro a los queretanos. Hasta el más serio de los caminantes se detuvo un momento para admirar el colorido desfile que interrumpió el tránsito en avenida Zaragoza y en algunas calles del Centro Histórico.
Una banda de guerra marcaba el paso de los sonrientes cara blanca, que invitaban a todos a seguirlos hasta el Teatro de la Ciudad, donde ofrecerían espectáculos gratuitos por el Día Nacional del Payaso.
Los trabajadores salieron un instante de sus rutinas; asomados por puertas y ventanas, miraban el espectáculo con una sonrisa aniñada pegada en el rostro.
Los payasos seguían con el show, cambiando obsequios por bailes improvisados. “¡A la bio, a la bao, a la bin, bon, bá, los payasos, los payasos, ra ra rá!”, corearon algunos, desempolvando aquella porra antigua.
Cuando estaban por llegar al Teatro de la Ciudad, un aguacero repentino casi desdibujó sus sonrisas. Muchos iban acompañados de sus familias, así que como pudieron se abrieron paso hasta el vestíbulo y se reunieron ahí, como en una pequeña convención de la risa.
Lo que seguía era una pausa para convivir entre ellos y comer algo antes de presentarse ante el público, pero en el edificio “no se permiten alimentos”. Así que la decisión era sencilla y complicada a la vez: comer bajo la lluvia o esperar a que el chubasco pasara.
Algunos intentaron lo primero; salieron con lunch en mano a refugiarse bajo los árboles del Jardín Guerrero. Pero el agua pudo más que el apetito, y pronto abortaron la misión.
Mientras esperaban a que ese imprevisto del clima se disipara, Diario de Querétaro habló con Hormiguín, uno de los organizadores, quien además recibió un homenaje por sus más de tres décadas de trayectoria.



























