Cuarto Oscuro Café: donde la fotografía se revela en una taza
Se ubica en el antiguo Estudio Larrondo, que durante más de seis décadas retrató a la sociedad queretana
Donna Oliveros
“Antes se usaban para revelar fotografías, ahora revelan alimentos, charlas y hasta romances”, cuenta Marco, hijo de Ignacio López Larrondo —el fotógrafo fundador— e impulsor de este nuevo concepto.
Más que una cafetería, Cuarto Oscuro Café es un ejercicio de memoria. Un espacio que recuerda la vida y la obra de un hombre que dedicó su existencia a mirar a través de un lente, y que hoy invita a otros a mirar —y recordar— desde una taza de café, asegura Marco.
El genio detrás de la lente
No hay queretano de raíz que no tenga en su archivo familiar una fotografía Larrondo. El trabajo de Ignacio López se volvió muy popular en la década de los 70 por la calidad de sus retratos y un meticuloso trabajo de retoque.
“Mi abuelo lo ayudó a ponerlo en la sala, movieron los sillones, montaron unas telas y fabricaron un cuarto oscuro en un patio con piso de tierra donde había caballos. Era 1954”, recuerda Marco.
Por el estudio pasaron desde queretanos comunes hasta artistas, políticos, empresarios, periodistas y religiosos de todo el país. El archivo fotográfico va de 1950 a 2020, año en que el estudio cerró definitivamente.



























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