Del clic al casting: la historia de un fotoperiodista que llegó al cine por accidente
Miguel Cruz, fotógrafo de Diario de Querétaro, documentaba una audición cuando terminó convertido en uno de los personajes de Tinskani, la ópera prima de Claudio V. Ventosa
Donna Oliveros
Van pasando uno a uno, y el fotógrafo logra colarse entre actores jóvenes y otros no tan jóvenes, algunos retirados, todos con la esperanza de un nuevo comienzo. El clic, clic de su cámara llama la atención de la diectora de casting, Graciela Villanueva, quien detiene su labor para observarlo con detenimiento.
De arriba abajo lo examina y fija la mirada en su rostro: un hombre moreno, de ojos pequeños, rasgos fuertes y semblante sereno. “Tú deberías hacer el casting”, le dice. El fotógrafo sonríe, divertido, y responde que no es actor. “Inténtalo de todas maneras”, insiste ella.
Confundido por la invitación, él argumenta que tiene mucho trabajo y no puede hacerlo en ese momento: “Estaré aquí hasta las cuatro de la tarde, te espero”, responde la directora.
Después de pensarlo durante horas y alentado por la insistencia de sus compañeros, el fotoperiodista regresa al casting sin imaginar que, una semana más tarde, uno de los personajes será suyo.
DE FOTÓGRAFO A ACTOR DE CINE
El fotógrafo es Miguel Cruz, un periodista gráfico de Diario de Querétaro de 61 años, que de la misma manera que se convirtió en actor, hace 17 años recibió en sus manos una cámara y fue enviado a una cobertura sin experiencia.
En aquel entonces trabajaba como chofer en otro periódico, oficio que alternaba con el de albañil. Ante la falta de fotógrafos, el director lo comisionó un día para cubrir un evento y desde entonces nunca dejó de enviarlo.
Bastó con ver una de sus primeras fotografías en primera plana para decidir dedicarse de lleno a este oficio, que aprendió sobre la marcha y que sigue ejerciendo con pasión.
Miguel sonríe al hablar de la suerte que ha tenido en la vida, aunque reconoce que no siempre fue así. Fue adicto al alcohol y a las drogas, y gracias al apoyo de su familia logró salir adelante tras ser rehabilitado en un anexo, lugar donde hoy presta su servicio como voluntario acompañando a otros.
Esa historia también la compartió durante el casting. No es casual que el papel que obtuvo sea el de un hombre con varias similitudes a su propia vida: El Farito, un hombre desahuciado, en situación de calle, cuyo único consuelo es el alcohol.
“El papel me encantó tanto que pensé: no es posible que hoy esté representando al Miguel de ayer. ¿Cómo se dan las cosas? ¿De veras? Dije: no puede ser.
“Lo que estoy viviendo hoy, la oportunidad de representar a ese Miguel de antes, son enseñanzas que la vida me sigue dando. He podido recuperar poco a poco la estabilidad: el trabajo, la familia, los amigos, todo aquello que uno cree que se pierde.
“Pero lo esencial es uno mismo. Hoy estoy agradecido por lo vivido y por lo que sigo viviendo dentro de una agrupación y de un centro de rehabilitación, que por cierto se llama Sendero de Luz.
“No me arrepiento de nada, ni siquiera de mi pasado. Al contrario: gracias a él he podido seguir adelante y recuperar muchas cosas que creía perdidas. Y ahí están, ¿no? Las oportunidades que siguen llegando y ofreciéndose”, dijo el fotógrafo en entrevista.
TINSKANI, LA ÓPERA PRIMA
El proyecto se titula Tinskani, un drama psicológico dirigido por el guanajuatense Claudio V. Ventosa, que aborda la violencia que enfrentan los fotoperiodistas en el país.
Con apoyo de FOCINE —Programa de Fomento al Cine Mexicano—, Claudio V. Ventosa inició la producción de este cortometraje, que representa su ópera prima.
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ACTORES NATURALES Y FILMACIÓN COMUNITARIA
Cerca de 90 personas integraron el crew, entre ellos actores naturales —como Miguel— cuyas interpretaciones, cercanas a sus historias de vida, aportan nuevos matices a la película.
Tinskani fue filmada en San Diego Huehuecalco, localidad del municipio de Amecameca, Estado de México, durante una fiesta patronal, con el consentimiento de la comunidad, lo que permitió integrar un registro documental dentro de la ficción.
Actualmente, el cortometraje se prepara para participar en festivales nacionales e internacionales, por lo que aún no cuenta con fecha de estreno.



































