Juan Trejo Guerrero comparte las historias que marcaron su carrera periodística
En Viví para contarla, el autor narra episodios clave de su vida profesional, incluyendo entrevistas con figuras como Cantinflas y el expresidente Gustavo Díaz Ordaz
A la fecha, Trejo jamás se ha arrepentido de haberle dado preferencia al mundo del periodismo, todavía a sus 85 años afirma que la “tinta no dejará de oler hasta que muera”.
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Por la celebración de las 150 presentaciones de La Olla y el Cucharón, la compañía incorpora por primera vez Lengua de Señas Mexicana, abriendo camino hacia una escena cultural más inclusiva
Fue en el Centro de las Artes de Querétaro donde se presentó la autobiografía / Foto: Hugo Arciniega / Diario de Querétaro
El periodismo es una profesión que nunca deja de reinventarse. Aun cuando cambian los formatos, las plataformas o las dinámicas dentro de una redacción, la esencia permanece: contar historias que dialoguen con la sociedad. Esa vocación, que impulsa a observar, preguntar y narrar, no se agota con los años; por el contrario, se transforma en memoria viva.
Así lo demuestra Juan Trejo Guerrero, cronista honorífico de laUniversidad Autónoma de Querétaro y periodista fundador del Diario de Querétaro, quien decidió dar un giro a la mirada y colocarse a sí mismo en el centro de la narración. En su libro autobiográfico Viví para contarla, el autor recorre pasajes íntimos y profesionales que marcaron su trayectoria, revelando no solo los hechos, sino también las emociones y aprendizajes detrás de cada experiencia.
Durante la presentación de la obra en el Centro de las Artes de Querétaro, Trejo Guerrero compartió que uno de los ejes del libro es la memoria de sus encuentros con personajes profundamente arraigados en el imaginario colectivo mexicano. Más que anécdotas, explicó, se trata de momentos que dan cuenta de una época y de la cercanía que el periodismo permite construir entre el reportero y las figuras públicas.
“He incluido una serie de fotos y textos relativos a mi paso por el periodismo. Hablo, por ejemplo, de la visita de importantes artistas. Tuve la oportunidad de entrevistar a Mario Moreno –Cantinflas–, y así como a él, tuve la oportunidad de entrevistar a dos expresidentes de la república: Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría Álvarez”, compartió.
Trejo manifestó que siempre se sintió atraído por el periodismo, incluso cuando trató de estudiar otras carreras como derecho. “El periódico estaba en la esquina de 5 de mayo y Pasteur, estaban muy cerca de la Universidad, y resulta que cuando sonaba la sirena de La Cruz Roja yo le daba preferencia a la afición de reportero y dejaba abandonado mi libro de Derecho Romano que tenía más de 800 páginas”, relató.
Su legado también dejó huella en el ámbito académico, al sentar las bases de la licenciatura en Comunicación y Periodismo de la UAQ / Foto: Hugo Arciniega / Diario de Querétaro
En entrevista con Diario de Querétaro, el escritor compartió que el libro comenzó a escribirlo en 2022, luego de que su grupo de amigos le insistieran en que dejara evidencia de las vivencias que tuvo gracias al periodismo. “Tras reflexionar, decidí seguir su consejo y compartir mi vida en un documento que quedara para la posteridad”, comentó en su momento.
En Viví para contarla, los lectores podrán seguir los pasos del periodista que comenzó su camino en el periódico Amanecer, antecesor directo de Diario de Querétaro. Juan Trejo asegura que fue gracias a su insistencia que lo nombraron en la editorial como corresponsal de Tequisquiapan.
Relató que él mandaba sus notas al medio de comunicación con la esperanza de que fueran publicadas y aunque no sucedía, él no quitaba el “dedo del renglón”, hasta que un día recibió una visita por parte de un integrante del equipo editorial del medio y le dieron la oportunidad de ser colaborador, y, como dice el dicho, el “resto es historia”.
Su legado también dejó huella en el ámbito académico. En febrero de 1975 propuso al entonces rector de la Universidad Autónoma de Querétaro, José Guadalupe Ramírez Álvarez —quien además fue fundador de este periódico— la creación de un taller de periodismo que profesionalizara la formación de nuevos comunicadores y superara el aprendizaje meramente empírico.
Aquella iniciativa sentó las bases para que, años más tarde, en 1997, se consolidara la Licenciatura en Comunicación y Periodismo dentro de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, marcando un parteaguas en la enseñanza formal del periodismo en Querétaro.
El libro fue publicado por la editorial de la Universidad Autónoma de Querétaro y su presentación ocurrió dentro del ciclo de eventos que tiene el Consejo Literario Queretano. Al evento asistieron más de 70 personas y en la mesa de diálogo participaron Paulina Romero Barrientos, Kikey Trejo Vega, Armando Zamora y el propio escritor.