¿Los insurgentes realmente buscaban la Independencia de México?
Aclaramos las dudas históricas en torno al movimiento social que comenzó en 1810 con el Grito de Dolores
Donna Oliveros
En entrevista, Hurtado Galves responde algunas de las dudas más comunes sobre este episodio decisivo de nuestra historia.
¿Por qué la conspiración ocurrió en Querétaro y no en otro estado?
“Hay dos razones”, explica el historiador.
La primera es que Querétaro siempre había sido una plaza conservadora y realista, por lo que parecía impensable que ahí se fraguara una rebelión contra el Virreinato; justamente por eso, era el lugar perfecto para pasar desapercibidos.
La segunda, porque en la ciudad había una élite culta y con formación liberal, influenciada por las ideas revolucionarias que habían surgido tras la independencia de las Trece Colonias en 1776 y la Revolución Francesa de 1789.
¿Las reuniones literarias eran un disfraz para conspirar?
“Sí y no”, responde.
Por un lado, realmente era una academia literaria, donde los asistentes escribían y compartían textos. Pero, al mismo tiempo, eran un espacio para planear en secreto contra el gobierno virreinal.
¿La Corregidora dio los famosos tres taconazos?
“No hay evidencia alguna de que eso haya sucedido”, afirma Hurtado Galves.
“Los taconazos son una leyenda”, sentencia.
¿Los conspiradores realmente buscaban la independencia de México?
Aquí surge un debate clave. Para los conspiradores, la independencia tenía un significado distinto.
Su objetivo no era romper con la monarquía española ni derrocar al rey. La prueba está en el mismo Grito de Hidalgo, cuando proclamó: “¡Viva Fernando VII!”.
“Si te vas a independizar del rey, ¿por qué lo aclamas?”, plantea el historiador.
La respuesta: lo que buscaban era terminar con el poder del gobierno virreinal y los privilegios de los peninsulares (españoles nacidos en España) frente a los criollos (españoles nacidos en América).
En esencia, fue una lucha entre peninsulares y criollos.
¿Cómo fue el mensaje de Doña Josefa a Ignacio Pérez y el viaje hacia Dolores?
El aviso ocurrió la noche del 13 de septiembre de 1810, cuando apresaron a los hermanos Epigmenio y Emeterio González.
Ignacio Pérez partió a caballo el 14 de septiembre rumbo a San Miguel el Grande (hoy San Miguel de Allende). Ahí no encontró a Ignacio Allende, sino a Juan Aldama, quien al enterarse de lo sucedido dudó en actuar y dijo: “Hay que escondernos”.
Sin embargo, Pérez lo convenció de llevar el mensaje a Allende, que en ese momento estaba en la casa del cura Miguel Hidalgo.
Finalmente, viajaron juntos hasta Dolores, donde llegaron la noche del 15 de septiembre. En la madrugada del 16, alrededor de las 5 de la mañana, el cura Hidalgo lanzó el Grito de Independencia, con el que comenzó la lucha armada.
Si quieres profundizar en estos y otros momentos históricos, puedes consultar los Cuadernos Históricos del Bicentenario de José Martín Hurtado Galves, disponibles en línea.





























