Aunque Porter aclara que no tiene interés en involucrarse en temas políticos, sí considera importante quitarle el tabú a la bebida para fomentar un consumo responsable.
Cultura cervecera con responsabilidad
Además de promover el consumo responsable, la empresaria reveló que el gremio de cerveceros locales –que de acuerdo con sus cálculos son entre 25 y 27 negocios queretanos en este giro–, cuenta con un compromiso sustentable.
En medio de la autogestión, la compañía impulsa un festival de clown nacional y presentan “Apzurdo”, una obra que convierte el humor en una herramienta para la crítica
“Mi trabajo no es fijar quién está bien o quién está mal, para eso está la Legislatura”, respondió la titular de la dependencia, Ana Paola López Birlain
A fin de apoyar a dos de sus integrantes, la agrupación universitaria organizó un ciclo de conciertos que reafirman su vocación solidaria y su vínculo con la comunidad
Se realizarán 23 funciones en espacios culturales como el Centro de las Artes de Querétaro, Museo de la Ciudad, La Gaviota Teatro y el Museo Histórico de la Sierra Gorda
Por la celebración de las 150 presentaciones de La Olla y el Cucharón, la compañía incorpora por primera vez Lengua de Señas Mexicana, abriendo camino hacia una escena cultural más inclusiva
En su primera edición presentaron 32 piezas (21 fotografías y 11 barriles de cerveza que fueron intervenidos por artistas locales) / Foto: Miguel Cruz / Diario de Querétaro
En las últimas semanas, elconsumo responsable de alcohol se ha vuelto un tema de discusión en Querétaro. Esto a raíz de decisiones como la de las autoridades estatales de extender los operativos de alcoholimetría a municipios como San Juan del Río, Ezequiel Montes y Tequisquiapan, así como la propuesta del Ayuntamiento de la capital queretana para tipificar como delito la conducción bajo efectos del alcohol o estupefacientes cuando se cause la muerte o lesiones a una o más personas, derivado de los accidentes que han tendido lugar recientemente en la ciudad.
En este contexto, los fundadores de Cerveceros Arellano han decidido abrir una conversación sobre el consumo responsable, tanto dentro de su gremio como con el público queretano. Su lema se enfoca en fomentar la disminución del consumo, pero no desde la prohibición, sino desde la concientización y la reivindicación del papel que la cerveza juega en la sociedad mexicana.
Su propuesta quedó plasmada en una exhibición artística que fusiona fotografía y artes plásticas, abierta al público en una de las salas del Museo de la Ciudad hasta el 30 de agosto. En total, se presentaron 32 piezas (21 fotografías y 11 barriles de cerveza intervenidos por artistas locales), todas bajo un mismo mensaje: es posible conectar a través de la cerveza de manera sana y tejer comunidad.
Las piezas fotográficas abordan diversas aristas: algunos trabajos tratan temas como la sustentabilidad o el impacto en la salud mental; otros, en cambio, exploran su relación con rituales sagrados o el campo semántico de un tarro de cerveza.
Esta exhibición se realizó en el marco del Día Internacional de la Cerveza y de la primera edición del Birdei, un festival que fusiona la cultura de la producción artesanal de esta bebida con las artes plásticas. Para esta entrega, los organizadores convocaron a artistas locales a realizar una “duelo creativo” en vivo, al igual que abrieron una convocatoria para que el público en general pudiera participar en su concurso de fotografía. En total, les llegaron más de 200 propuestas, de las cuales seleccionaron las piezas que actualmente se encuentran en exhibición.
Mirita Porter, directora general de Cerveceros Arellano, compartió en entrevista con Barroco su perspectiva sobre el tema. Explicó que la frase que guía su iniciativa es: “consume menos, consume mejor”. Según señaló, “al menos con lo que cuesta una cerveza artesanal, no se puede comprar en exceso como sucede con la comercial”.
Añadió que también buscan cambiar la mentalidad que existe en el país respecto a las prohibiciones: “La cerveza es un producto europeo, y allá no sucede lo mismo respecto al consumo del alcohol. El limitarla o estigmatizarla lo único que hace es crear una especie de mito y deseo desenfrenado hacia la bebida”.
Proponen cambiar la mentalidad que existe respecto al consumo de cerveza / Foto: Miguel Cruz / Diario de Querétaro
Porter llegó al mundo de la cerveza artesanal como un hobby. Coincidió con su esposo en esta pasión, y comenzaron a darle forma a su emprendimiento, aunque —según cuenta— al principio solo querían compartir la cerveza casera que preparaban con sus amistades.
“Para nosotros, lo más importante de tener una cervecería ha sido poder compartirlo con las personas. Es un espacio para contar nuestras historias y, a su vez, que nuestros clientes puedan contarnos las suyas. Justo esa esencia es la que nos interesa transmitir a través de esta exhibición de arte”, puntualizó.
Para Mirita, la cerveza ha sido también sinónimo de libertad personal y profesional: “Me ha permitido maternar y llevar a mi hijo a mi trabajo. He podido desenvolverme en muchas áreas de una misma empresa, he viajado, no me siento atada a un espacio en particular, me ha permitido tejer una comunidad, conocer nuevas personas. Ha sido una experiencia única”, profundizó.
Su exhibición podrá ser visitada en el Museo de la Ciudad hasta el 30 de agosto / Foto: Miguel Cruz / Diario de Querétaro
“Existe la tendencia de que la gente joven cada vez bebe menos cerveza. Desconozco el fenómeno, pero sí he llegado a pensar que en parte pudiera ser porque algunas familias le han quitado la ‘misticidad’, por decirle de alguna manera. Yo lo veo con mi hijo de siete años: él ha visto cervezas toda su vida y si alguien le dice ‘¿quieres una cerveza?’, para él es como algo equis. No es algo que no puede probar ni se le ha dicho que es malo si tiene interés por consumir, y estoy muy segura que cuando llegue a la edad adulta, el beber una cerveza no le parecerá como la ‘gran hazaña’. Eso creo que nos pasa mucho en nuestra cultura, donde creemos que llegar a la edad para consumir alcohol se convierte en motivo de celebración”, reflexionó.
Durante su tiempo en el negocio, también ha observado que las nuevas generaciones tienden a beber menos o lo hacen de forma más consciente, ya que “tienden a solo beber un tarro, pasan el rato y luego se van”, mientras que sus clientes más grandes (de 28 años en adelante) son los que llegan a comprar más de una ronda.
Porter concluye señalando que aún hay mucho por dialogar: “Creo que es importante que quienes nos dedicamos a esto podamos abrir esta conversación para proponer alternativas. Por lo pronto, en nuestro negocio tenemos la regla de que por cada vaso de cerveza, vamos a servir un vaso de agua y siempre ofreceremos algo de comer. ¿Por qué? Porque si nuestros clientes comen y beben agua, no se sentirán tan borrachos y podrán irse a sus casas en paz. Por eso lo que nosotros fomentamos es el ‘consume menos, consume mejor’”.
De manera anual, las cerveceras locales realizan entre seis y siete millones de litros al año, asegura Porter; producción que es mucho menor a la de una marca comercial que puede llegar a generar hasta 20 millones de litros por día.
“En volumen, nosotros gastamos menos agua, pero también tratamos de generar el menor desperdicio posible. Por ejemplo, lo que nos sobra de los granos, la cebadilla, siempre se dona a los ranchos para que los ganaderos puedan alimentar a sus animales. Así que tratamos que el proceso sea lo más limpio posible”, finalizó.