Vi que presentarás el show La Colección Maldita por primera vez en Querétaro, ¿pero ya nos has visitado antes?
Claro, ya hemos ido a grabar contenido por allá en numerosas ocasiones. Creo que lo que más me ha impactado de su ciudad es la casa de Mijangos. He entrado y no se siente nada bien, te invaden muchísimas sensaciones pesadas. En 20 años de carrera, creo que ha sido de los sitios que más me han dejado impactado. Me atrevería a decir que es uno de los lugares más embrujados de todo el país.
¿Por qué crees eso?
Bueno, en la casa sucedió algo terrible, que fue el asesinato ocurrido en 1989. Pero hay algo ahí, no sé si catalogarlo como ‘energías negativas’, pero cuando entras sí te invade mucha tristeza, mucha angustia. Se siente muy raro.
Eso es lo que luego platico en mis conferencias: que a veces no es que vayas a un lugar y veas un fantasma, así como la monja de El Conjuro, que viene a asustarte y a gritarte. Pero muchas veces son emociones. Los fantasmas se te impregnan a través de energías, de apegos, y se quedan en un lugar por el tipo de situaciones que ocurrieron ahí. Por eso, cuando los visitas, llegas a sentir algo extraño apoderándose de ti.
¿Lo paranormal siempre tiene que estar asociado con algo malo o aterrador?
Mira, hay gente que de plano no cree, y creo que a veces eso es mejor para ellas, porque en el momento en el que te empiezan a ocurrir situaciones paranormales y tú eres consciente de que son eso, cambia completamente tu perspectiva del entorno. Le empiezas a poner mucha más atención a los ruidos, a las sombras, a los sucesos.
El mundo paranormal es desconocido para algunas personas, pero el hecho de que no lo conozcan no significa que no exista.
Yo lo que les digo es que imaginen ver todas las ondas de la música, de la radio, del wifi… todo ese tipo de información que pasa alrededor de nosotros. Yo creo que, si pudiéramos visualizarlas, nos volveríamos locos. Algo así pasa con los espíritus, entidades o fantasmas, como quieras nombrarlos.
La realidad es que podemos convivir con ellos sin que necesariamente estemos en una película de terror. Como dicen las abuelitas: hay que tenerle más miedo a los vivos que a los muertos.
¿Cuál dirías que fue el suceso que te hizo creer en lo paranormal?
Creo que fue cuando me di cuenta de que en casa de mi abuela asustaban. Desde entonces me empezó a gustar mucho esto de lo paranormal, aunque me daba muchísimo miedo. Sentía mucha curiosidad por el fenómeno, en parte porque tenía mucho miedo, pero quería respuestas. O sea, tenía muchas preguntas, desde el: ¿por qué siento que algo me vigila? o ¿por qué veo sombras en un lugar?
La verdad es que nunca pensé que me iba a dedicar a perseguir fantasmas. Estudié Ciencias de la Comunicación y creí que iba a hacer otras cosas, pero poco a poco mi carrera empezó a enfocarse en esto y me ha llevado por experiencias muy buenas, algunas aterradoras, pero interesantes.
¿Cuáles han sido los sustos más grandes que te han tocado?
Uf, de todo un poco. He visto los rituales de la Misa Negra de Catemaco, donde hay sacrificios. También me ha tocado estar en Cuba, en la cuna de la santería, en Guanabacoa. También he visitado monasterios lejanos y abandonados en Argentina.
Me han tocado experiencias muy, muy fuertes, pero nunca me han hecho querer dejar de dedicarme a esto.
Por lo que te ha tocado ver, ¿tienes alguna creencia religiosa?
Fíjate que esa respuesta ha cambiado con los años. Yo respeto mucho cada creencia, cada religión, y me gusta aprender de todas, tener contacto con sus practicantes y entenderlas.
Ahorita estamos haciendo un documental que va para una plataforma, de la que no te puedo platicar mucho de momento, pero que habla sobre el Culto a la Santa Muerte, y se me hizo interesantísimo descubrir todo lo que hay detrás de esta práctica.
Yo crecí en una familia católica, me formé en escuelas lasallistas (instituciones que basan su filosofía y pedagogía en San Juan Bautista de La Salle), pero también creo que el hecho de que existan en el mundo tantas religiones es una de las causas de tantos problemas.
Siento que sí hay algo más grande que nosotros, solamente que todavía no sabemos cómo entenderlo.
En esta conferencia, ¿qué es lo que el público puede esperar? ¿Se van a espantar?
Este espectáculo lleva por nombre La Colección Maldita porque voy a presentar varios objetos que me he encontrado o me han donado, y que tienen algún tipo de maldición. Son objetos que tienen algo extraño y de los cuales hemos podido sacar evidencia.
Ese es el bloque fuerte que traemos, pero también vamos a tener otros momentos que ni siquiera están guionados, como la sección llamada Estoy embrujado, en la que los asistentes se acercan a nosotros cuando sienten que tienen algún trabajo de salación, hechizo o brujería. Los acercamos con una especialista que forma parte de nuestro equipo, para que ahí, en vivo y en directo, les quiten de encima todo lo que traigan.
Debo decir que sí nos han tocado momentos fuertes ahí, porque desde la producción vamos a ciegas. Nos ha tocado que la gente se desmaye o se vomite. Cosas que nunca anticipamos y que nos dejan a todos impactadísimos.
También haremos el intento de que se manifiesten los fantasmas ahí, en el Teatro del IMSS. Siempre se ha dicho que los foros tienen fantasmas, así que trataremos de invocarlos. En algunos lugares se nos han aparecido niñas, sombras y muchas más sorpresas inesperadas.
Finalmente, la conferencia cierra con una armonización para que todos podamos irnos a casa tranquilamente y sin el miedo de que se nos pegue algo negativo. Básicamente, eso es lo que vamos a vivir en la conferencia.