Compromiso de transformación / La satanización del conflicto de interés: entre la transparencia y la vieja política
Nepotismo, tráfico de influencias y redes de privilegio crecieron al amparo de un sistema donde la información pública se reservaba para unos cuantos
Claudia Díaz Gayou
La política del siglo XXI exige romper con el oscurantismo que durante tanto tiempo caracterizó la administración de los recursos públicos. Significa entender que la honestidad no consiste en aparentar pureza absoluta, sino en actuar con claridad frente a la ciudadanía.
En ese sentido, reconocer y gestionar adecuadamente los conflictos de interés no debilita a la política; la dignifica. Porque una democracia sólida no se construye ocultando la realidad, sino enfrentándola con transparencia, responsabilidad y compromiso con el interés público.


























