Los efectos de la reforma judicial se verán en años subsecuentes cuando la ciudadanía realice justicia por propia mano si el Poder Judicial no responde a sus expectativas y a la impartición de justicia que merece, consideró Braulio Guerra Urbiola, magistrado presidente del Poder Judicial de Querétaro, quien resaltó la necesidad de hacer reformas con la participación de todos los actores involucrados en la impartición de justicia.
Durante el conversatorio “Retos y desafíos del Poder Judicial”, organizado por la Federación de colegios y asociaciones de abogados de Querétaro (Fecaaq), Guerra Urbiola destacó que, pese a la reforma judicial, no se debe perder de vista la perspectiva de qué requiere la impartición de justicia en México.
“La reforma judicial no se va a sentir al momento que levanten la mano los diputados para aprobarla, ni siquiera al momento de la elección de los jueces y juezas, se va a sentir al año, a los dos años, a los tres años en el ambiente social, en el tejido social, en el hecho de que si no tenemos una respuesta, una eficacia y eficiencia en una institución judicial es una invitación al ojo por ojo, al diente por diente, es una invitación a hacerse justicia por propia mano porque una institución judicial no responde a nuestras expectativas y a la impartición de justicia que merecemos los mexicanos y queretanos”, subrayó.
El magistrado señaló que el país se encuentra en un momento histórico ante la elección judicial y refirió que en vez de la descalificación se debe ver el proceso con optimismo y “abrazar la realidad”, al resaltar que todas las instituciones, incluido el Poder Judicial, “requieren sacudidas”.
“Los jueces de hoy no solamente necesitan leer libros, códigos o la Constitución, los jueces, magistradas y magistrados de hoy necesitan contacto diario con activistas sociales, con universidades, con organismos, con una agenda muy amplia que permita aperturar a la institución, tener cercanía y poder escuchar, escuchar nos hace mejores y emprender”, externó.
Añadió que la reforma judicial debe ser tomada en cuenta con atención, objetividad y seriedad; agregó que el Poder Judicial local no sólo tiene en víspera una elección por voto popular, si no una variedad de retos alrededor como la implementación del sistema oral familiar y civil.
En este sentido, puntualizó que los diputados locales tienen que trabajar no sólo en la reforma judicial, si no en la armonización del Código civil de Querétaro para poner en marcha los procedimientos orales civiles y familiares en 2026, y añadió que a la par se requiere la ley local de mecanismos alternativos de solución de controversias para que el Poder Judicial cuente con un órgano certificador y que despachos, cámaras y asociaciones de abogados puedan ser mediadores de conflictos y, con ello, se despresurice la carga del Poder Judicial local.
De igual forma, destacó la necesidad de emprender un cambio cultural hacia la digitalización a través del uso de nuevas tecnologías en el proceso judicial como la inteligencia artificial; agregó que su uso no sustituirá a las personas, si no que será una aliada para la impartición de justicia en el estado, como ocurre en Argentina donde se cuenta con un programa nacional para la implementación de IA y jurisprudencia algorítmica en el país.