Mineros niegan vínculos con crimen organizado y rechazan cifras sobre tráfico de mercurio
Trabajadores de las minas La Fe y La Peña, en la comunidad de Plazuela, afirman que la actividad es artesanal y de baja escala
David Álvarez
En la comunidad de Plazuela, ubicada en Peñamiller, trabajadores de las minas negaron que su actividad minera tenga relación alguna con el tráfico ilegal de mercurio señalado por un reciente informe internacional.
“De la gente que trabajamos aquí somos alrededor de 33 trabajadores. Ahorita no estamos trabajando porque las minas tienen agua por las lluvias”, explicó Cándido Mendoza Ríos, uno de los mineros de la zona.
Mendoza Ríos indicó que venden el producto a 3,500 pesos por kilo a compradores que lo trasladan hacia el sur del continente, aunque afirma que las cantidades exportadas no corresponden a las que reporta la agencia estadounidense.
“Nosotros lo vendemos, tenemos compradores y va a dar, sí, a Sudamérica, pero no en esas cantidades. Realmente es poco lo que sacamos”.
De acuerdo a sus testimonios, La Fe tiene una profundidad de 250 metros, con 100 metros ocupados por agua; mientras que La Peña alcanza los 300 metros, con alrededor de 150 inundados.
En las minas, la jornada consiste en ingresar al socavón, recolectar la piedra que contiene mercurio, y trasladarla para el proceso de colado, mediante el cual se separa el metal del material.
Agregó que, por razones de seguridad, es importante mantener la estabilidad estructural del interior de la mina, especialmente en época de lluvias: “Aquí lo principal es no aflojar mucho la mina”.





























