Querétaro: cinco paradigmas de la lucha feminista
Son sucesos de violencia que han culminado con modificaciones legislativas como incrementar las penas por feminicidio o agresión
Son sucesos de violencia que han culminado con modificaciones legislativas como incrementar las penas por feminicidio o agresión

Karen Munguía
Desde incremento de penas por el delito de feminicidio o acoso sexual hasta el reconocimiento de la violencia vicaria como un tipo de violencia han sido algunos de los logros de activistas en Querétaro tras hechos que marcaron a la sociedad y cambiaron paradigmas en el estado en favor de las mujeres.
Se trata de los casos de Victoria Guadalupe, una niña de 6 años víctima de feminicidio; el paro estudiantil de la UAQ; la detención de las mujeres indígenas Teresa, Alberta y Jacinta; la agresión a la activista Macedonia Blas y el reconocimiento de la violencia vicaria como un tipo de violencia de género.
Uno de los casos que conmocionó a miles de personas no sólo en Querétaro, si no a nivel nacional, fue el de Victoria Guadalupe, una menor de 6 años que fue víctima de feminicidio. El 6 de abril de 2022 la menor salió de su domicilio rumbo a la papelería del fraccionamiento en el que vivía, esa fue la última vez que sus padres la vieron.
Su desaparición generó una serie de movilizaciones y el bloqueo de vialidades por parte de familiares, amigos y conocidos. Tras días de búsqueda, en la que participaron más de 100 elementos de la Fiscalía General, policía estatal y policía municipal, el cuerpo de Victoria Guadalupe fue hallado en un edificio cercano al suyo.
El caso causó indignación en la sociedad y fue tomado como referencia por las ex diputadas locales Selene Salazar Pérez y Laura Dorantes Castillo, quienes presentaron la “ley Victoria”, una reforma al delito de feminicidio para sancionar con 33 años hasta 66 años ocho meses de prisión a quien cometa feminicidio en contra de una niña, adolescente o mujer con discapacidad.

El 29 de septiembre de 2022 también se vivió otro de los casos más relevantes: un paro estudiantil en la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) para exigir un alto al acoso y la violencia de género evidenció decenas de casos de mujeres universitarias acosadas por docentes, compañeros y trabajadores administrativos de la institución.
El paro, que duró un mes, obligó a las autoridades universitarias a reconocer los casos de violencia, suspender administrativos y reforzar dependencias como la Unidad de Atención de Violencia de Género (UAVIG).
Actualmente, las paredes de los campus universitarios aún reflejan los días de lucha de miles de estudiantes que alzaron la voz.

Querétaro estuvo en el ojo del huracán en 2006, cuando Teresa, Alberta y Jacinta, tres mujeres otomíes originarias de Santiago Mexquititlán, Amealco de Bonfil, fueron detenidas por presuntamente secuestrar a seis agentes de la entonces Agencia Federal de Investigaciones (AFI) y señaladas de vender drogas.
Las mujeres pasaron años detenidas hasta que una de ellas fue liberada por no tener pruebas y dos más por sentencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
La lucha de las tres mujeres no cesó y 11 años después lograron que la entonces Procuraduría General de la República (PGR), dirigida por Raúl Cervantes, ofreciera una disculpa pública.

Antes, en 2003, el caso de Macedonia Blas Flores, originaria de El Bothé, San Ildefonso Tultepec, Amealco de Bonfil, dio la vuelta al país. Macedonia fue falsamente acusada por dos mujeres de su comunidad de adulterio, lo que para los usos y costumbre de los hñahñu contempla como castigo la agresión pública, como golpes y jalones de cabellos, así como la aplicación de una pasta de chiles en los genitales, por lo que interpuso una denuncia penal contra sus agresoras, convirtiéndose en la primera mujer indígena en hacerlo.
Macedonia comenzó con su activista tras la agresión de la que fue víctima, motivo por el cual fue candidata al Nobel de la Paz en 2005; su caso cambió usos y costumbres, así como una serie de acciones en pro de las mujeres indígenas.
En 2017 recibió la medalla de honor “Nelson Mandela” del Poder Legislativo de Querétaro por su trayectoria en la promoción y defensa de los derechos humanos, mientras que en 2023 fue partícipe de la declaratoria del 4 de diciembre como el Día del Valor de ser Indígena en Querétaro.

Pese a haberse aprobado un paquete de reformas en junio de 2023 sobre la violencia vicaria, la activista Marlene Martín Rico acusó que el tema está rezagado puesto que las reformas al Código Penal y otras leyes no han sido publicadas y, por consiguiente, no han entrado en vigor.
Para la activista la lucha por el reconocimiento legal de este tema, incluso en el Código Civil de la entidad, seguirá hasta que este tipo de violencia de género sea incorporado a las normas para que las mujeres víctimas de ésta accedan a una justicia.
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“La situación particular es que tampoco ha sido incorporada, y que es lo que vamos a buscar, que sea incorporada en el código familiar local, en el código civil, que ahí viene la relación familiar, ¿por qué? Porque es una violencia de género, es decir, es un tipo de violencia de género que se da en el ámbito familiar”, expresó.
Este 8 de marzo, miles de mujeres saldrán a las calles del estado para ser la voz de las que ya no están y de las que vienen, como parte de la lucha feminista en defensa de los derechos de este sector de la población.